¿Jugamos al iPad?

Child playing with digital tablet
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Un reciente estudio realizado para medir el uso de aplicaciones móviles entre niños españoles de 4 a 7 años de edad, indica el hábil manejo de estos con dispositivos táctiles. Son capaces de utilizar de forma intuitiva la información mostrada por medio de iconos y otros elementos gráficos e interactuar y localizar lo que más les interesa en estos aparatos, como vídeos, juegos, fotos, etc.

Ya en otro estudio de finales de año pasado quedó patente la atracción que ejercen móviles y tabletas en la infancia. El monográfico indicaba que la mayoría de los niños estadounidenses de entre 6 y 12 años soñaban con que Papá Noel les trajera por Navidad un iPad, por encima incluso de consolas portátiles de gran éxito en esta franja de edad como la Nintendo DS o la PlayStation Portable.

Este auge de demanda de tabletas (más concretamente iPads) por parte del sector infantil, por supuesto no ha pasado desapercibido para nadie y se han desarrollado alrededor de este segmento iniciativas tanto educativas como comerciales. En algunos países se están comenzando a utilizar en las clases como experiencia piloto, casos como el de las 240 escuelas privadas mexicanas que acaban de comenzar el curso regalando a cada alumno un iPad2 y que forma parte del “Sistema UNO”, iniciativa de Grupo Santillana, y que abre el camino hacia el aula digital. Curiosa es también la iniciativa de un grupo de escuelas infantiles de Maine (EE. UU.) de regalar iPads a sus pequeños alumnos, ya que ven más posibilidades educativas en este dispositivo que las de los propios libros. Esto choca, en parte,  con la propia recomendación de iTunes que establece la edad más temprana de uso de las apps  en 4 años y sobre todo con las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) que aconseja un límite de 2 horas al día para que los niños entre 2 a 5 años usen aparatos que requieren ver una pantalla. No sólo el exceso de uso puede cansar la vista, sino que se ha demostrado que disminuyen los niveles de actividad física tan necesarios para el desarrollo del niño.

En el aspecto comercial, todos se han puesto las pilas para atraer la atención de los peques, desde desarrolladores de apps hasta cadenas de , donde además de peluches, triciclos y juegos de construcción, tienen una vitrina dedicada a la venta de tabletas.

Otro aspecto curioso del primer estudio mencionado,  es el hecho de que asegura que mientras la mayoría de las niñas participantes mostró preferencia por el iPhone, por ser más pequeño y manejable, los niños lo hicieron por el iPad, indicando que lo elegían por su mayor tamaño. Quizá esta ‘disparidad’ de criterios según el sexo, justifique la disposición con que aparece la selección ‘Apps para niños’  de la App Store de Itunes, donde las categorías que aparecen son: Cuentos para dormir, Música pintura y creatividad, Animales (hasta aquí todo perfecto), Hadas, princesas y magia (ya con cierta inclinación) y por último la clasificación “Cosas para varones” (el título ya lo va diciendo todo) donde además de las típicas cosas que, trasnochadamente,  se siguen atribuyendo como propias solo para niños, fútbol y coches, aparece una aplicación sobre una tabla periódica visual y otra que muestra la Vía Láctea en 3D. Al parecer para Apple tanto la Química como la Astronomía son solo “cosas de varones”, mientras piensa que a las niñas solo les puede interesar las apps de princesas, moda y complementos.

Como hemos visto,  el interés  de los niños por este caro dispositivo es enorme, a veces demasiado, como mostró la terrible noticia de que, en China, un adolescente de 17 años vendiera uno de sus riñones con la pretensión de adquirir un muy ansiado iPad.  En los países con menos pobreza, quizá más gente tenga más acceso a la compra de una tableta para su hijo, aunque con la crisis que está cayendo, no creo que haya muchas familias que regalen un dispositivo de este tipo a su hijo, teniendo en cuenta que una consola portátil cuesta hasta tres veces menos y no hay que pagar además  la conexión a Internet. Por lo que, al menos de momento, la tendencia será compartir el dispositivo en el hogar entre todos los miembros de la familia, algo similar a lo que ha ido ocurriendo durante años con el tradicional ordenador de sobremesa.

El universo de posibilidades tanto educativas como de entretenimiento, unidos a la comodidad y fácil manejo de estos dispositivos hace que veamos con buenos ojos el uso de tabletas en la infancia, pero siempre bajo control,  sobre todo vigilando mucho el tiempo que lo usan y  los contenidos que ven, para ello, lo mejor es que lo usen siempre en compañía de los padres o profesores, nunca solos, sobre todo si son demasiado pequeños.

Miguel Ángel Corcobado
Research Staff PRISA Digital

2 Comentarios

  • avatar María Alejandra Cruz 4 noviembre, 2011

    Somos nosotros los que debemos orientar y aprovechar la digitalización, como una herramienta pedagógica. Además, es importante que como emigrantes digitales seamos conscientes del período de transición del cual somos participes y mantengamos una mentalidad abierta hacia el cambio.

  • avatar Carmela Tortajada Serra 25 octubre, 2011

    Qué pena que, a pesar de los grandes avances tecnológicos, se mantengan patrones tan absurdos como pensar que la ciencia no puede atraer por igual a niños que a niñas. El auge de los dispositivos móviles muestra un futuro lleno de interrogantes y de grandes posibilidades. Para quien las sepa aprovechar.

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