“Brasil es una de las aventuras periodísticas más grandes que ha afrontado EL PAÍS”

luis prados

Luis Prados, corresponsal y responsable editorial de EL PAÍS Brasil, entiende la nueva edición en portugués del diario -la primera en otro idioma- como “un desafío mayúsculo”. Con un equipo formado por once profesionales y vocación de convertirse en referencia en la prensa de habla portuguesa, Prados explica que EL PAÍS espera ofrecer a una gigantesca audiencia potencial “información de calidad con datos contrastados”.  “Queremos que nos lean y que les gusten nuestros contenidos, que los intercambien, que los tuiteen…”, afirma este curtido periodista que ha sido corresponsal en México y ha encabezado  la edición del diario en ese país después de  haber estado al frente de la sección de Internacional de EL PAÍS.

Casi 40 años después de su nacimiento, EL PAÍS lanza una edición brasileña. ¿Por qué ahora? ¿Qué circunstancias se han dado para llegar a este proyecto? Consciente de que uno de los grandes capitales de nuestra cultura es el idioma español, el diario El PAÍS ha estado presente en América, fundamentalmente en México, casi desde su nacimiento. Y lo cierto es que periodísticamente cada vez hemos ido apostando más por ese continente. Hace ya ocho años que la edición en papel incluyó en su cabecera la leyenda El periódico global en español, que no es un lema vacío, sino más bien un objetivo. Otro punto de inflexión lo encontramos en marzo de este año, con la creación de la edición América de EL PAÍS. Desde una redacción establecida en México y Estados Unidos, empezamos a hacer periodismo internacional con la mirada puesta en Latinoamérica, tratando de descubrir temas de interés común a países que han vivido muy de espaldas unos de otros, pero que con la globalización ya comparten tendencias generales. Esta experiencia está siendo positiva no solo desde el punto de vista periodístico, sino que además está dando muy buenos resultados en Internet. De hecho, desde esta edición online cubrimos las protestas de Brasil del pasado junio y gracias a ello multiplicamos por más de 15 nuestra audiencia procedente de ese país. Esto nos animó aún más a asumir desafío de Brasil: un país de dimensiones continentales donde además se habla otra lengua.

Es la primera vez que EL PAÍS se edita en portugués. ¿Qué supone este hecho dentro de la trayectoria de esta cabecera, buque insignia de PRISA? Supone un desafío mayúsculo. En Brasil hay 200 millones de habitantes y EL PAÍS nunca ha sacado una edición en otro idioma, lo que requiere un tremendo esfuerzo y una de las aventuras periodísticas más grandes que ha afrontado el diario. Además, este país cuenta con un mercado digital de más de 70 millones de internautas, muy activos, y tampoco hay que olvidar que acaba de atravesar una década prodigiosa en cuanto a crecimiento y extensión de derechos sociales. Este nuevo paso no es solo un experimento periodístico, sino además un desafío cultural, porque nos hemos convertido en un medio de comunicación con toda la potencia editorial e intelectual de EL PAÍS, que ahora abarca toda la comunidad en español y portugués. Estamos hablando de más de 700 millones de personas. El reto es extraordinario.

 

La nueva edición convivirá con las versiones onlinede las grandes cabeceras de ese país. Está claro que en Internet hay sitio para todos, pero ¿cuál es el espacio que faltaba por cubrir y que intentará ocupar EL PAÍS Brasil?  Partimos con una ventaja muy concreta: nuestra cobertura internacional. Tenemos capacidad profesional y material para dar una información de calidad acerca de todo lo que ocurre en el mundo. Además, innovaremos con la oferta de un diario digital para brasileños, escrito en portugués, pero con señas de identidad diferentes a las de los medios de su país, sin compartir los tabúes de la prensa nacional. Hay que tener en cuenta que el periodismo brasileño tiende mucho hacia el oficialismo, hacia las fuentes institucionales, o bien esquiva algunos temas controvertidos. Sin embargo, nosotros allí seremos EL PAÍS, un diario independiente que enfocará los temas de Brasil de una manera original, intentando aportar sorpresa, frescura y una forma diferente de contar las cosas.

  ¿Qué tipo de audiencia puede recibir mejor esa nueva forma de contar las cosas? Aspiramos a llegar a la máxima audiencia posible, aunque sin duda seremos un diario digital atractivo para jóvenes universitarios y todos aquellos interesados en la política internacional o que tengan una mentalidad global que preste atención a temas como la actualidad social y cultural de diferentes países. Actualmente, los sites de EL PAÍS cuentan con una audiencia de unos 15 millones de usuarios mensuales y más del 40% procede de América. Mi esperanza es que esas cifras suban pronto, ya que nos dirigimos en portugués, con una información de calidad, a una audiencia potencial de millones de brasileños. La ambición es máxima, pero la actitud es de enorme modestia. No es un desembarco de ninguna clase. Vamos a empezar poco a poco, intentando calar en el público brasileño y situarnos informativamente en la realidad del país. Queremos que los ciudadanos brasileños nos lean y que les gusten nuestros contenidos, que los intercambien, que los tuiteen…

  Usted ya puso en marcha la edición México de EL PAÍS. ¿Qué aprendió de aquella experiencia que ahora le haya servido para este nuevo proyecto? Aprendí que en Internet la calidad suele ganar a la inmediatez. Además, descubrí que podíamos ser más rápidos que las versiones online de la prensa tradicional de ese país y que podíamos tratar los temas de una manera más interesante para los mexicanos, bien porque le poníamos más contexto o bien porque nos hacíamos las preguntas que se hacía un ciudadano normal pero que la prensa de allí no respondía. Gracias a la red de corresponsales y colaboradores de EL PAÍS, acercamos la información internacional a los mexicanos y comparamos ciertas circunstancias de México con situaciones similares de otros países. Así comprobamos nuestra capacidad de convertirnos en un foro de diálogo internacional entre distintos países latinoamericanos.

¿Cuál es el perfil de los profesionales que trabajarán con usted en la edición brasileña? Conmigo, somos once periodistas: cuatro españoles y siete brasileños. Es una redacción modesta, semejante a la de México. Hay una redactora jefe, Carla Jiménez, y el resto son periodistas jóvenes con un enorme entusiasmo y experiencia profesional en medios de Brasil, pero no necesariamente en soporte online. Por mi experiencia en la edición América, al final la plataforma no importa tanto como el contenido. En el fondo, el oficio sigue siendo el mismo y se trata de tener presentes los principios del Periodismo: hacer información de calidad a partir de datos contrastados.

Pero Internet ha propiciado un nuevo entorno mediático en el que prima la inmediatez y en el que la audiencia puede recurrir a infinitas fuentes para obtener información. En este contexto, ¿qué pilares deben sustentar la actividad de un periódico para ser un referente online de profesionalidad y calidad informativa? Al final todo es puro sentido común. Hay noticias que sí requieren inmediatez, como la comunicación del último Premio Cervantes, por ejemplo. Pero nuestro fuerte sigue residiendo en uno de los primeros eslóganes que tuvo EL PAÍS: El diario que explica las noticias. Desde mi punto de vista, eso es algo fundamental. Si usted, lector, quiere enterarse de lo que ocurre, desde el soporte que sea, léanos y podrá conocer mucho más que el titular. Si quiere entender la noticia y comprender por qué es relevante en el mundo en el que vive y en su vida en particular, lea EL PAÍS. Todo eso lo agradece mucho el lector.

La Web 2.0 y, especialmente, las redes sociales, han acortado la distancia entre el periodista y la audiencia. ¿Cuál debe ser la actitud de los medios y la de sus profesionales ante esta nueva relación? Algunos comentarios son interesantes tanto porque te corrigen errores como porque te orientan a desarrollar la información desde otros ángulos y te aportan nuevos datos. Sin embargo, hay una gran parte de los comentarios que es puro gamberrismo digital. También hay muchos comentarios de gente que no entiende las noticias y que pueden evitarse si el periodista sigue siendo ese intermediario con una deontología profesional y las aptitudes para aportar al lector instrumentos con los que comprender las historias que se cuentan. Más información en Bienvenidos a EL PAÍS Brasil

Elsa Granda, Sección de Política de EL PAÍS

José Ángel Plaza, Equipo de Transformación de PRISA

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