El CD ha muerto y el mp3 agoniza. ¡Larga vida al streaming!

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Todos recordaremos cuando, en los años 80, aparecieron aquellos preciosos discos tan brillantes, plateados y futuristas, eran los discos compactos (CDs) que llegaban para revolucionar la industria de la música, el primer acercamiento comercial de los registros sonoros al mercado digital. Según Wikipedia en el año 2007 ya se habían vendido más de 200 mil millones de CDs en todo el mundo. Fecha que coincide con el declive comercial de este soporte a causa de la llegada de formatos digitales de compresión de audio popularizados gracias a Internet, como es el caso del MP3. Este formato fue el primer susto que se llevó la industria de la música, ya que comenzó a ver cómo la Red  hacía posible el intercambio de ficheros musicales a una escala mucho menos controlable que la copia casera de casetes o CDs. Esto provocó los primeros enfrentamientos judiciales contra empresas como Napster y AudioGalaxy a causa de su ‘demasiado popular’ distribución de canciones entre usuarios.

Steve Jobs presentando el primer iPod en 2001

En los últimos años la industria de la música ha comenzado a buscar y compartir los nuevos modelos de comercializar en Internet. Y ha unido esfuerzos junto a los nuevos gigantes del entorno digital para negociar la venta de sus producciones musicales. Apple fue uno de los pioneros en saber vender ficheros de canciones en formato MP3 a través de su conocida tienda iTunes. Archivos musicales pensados para ser escuchados en uno de los mejores inventos tecnológicos de la historia reciente, el iPod. Un reducido aparato de bolsillo, que apareció en 2001, en el que podíamos llevar toda la recopilación discográfica de nuestra vida a la vez. Sin duda este ha sido un próspero negocio que ha madurado más tarde en la telefonía móvil, cuyo máximo logro, el smartphone, se ha convertido en el sustituto del jukebox de bolsillo tipo iPod y similares. Numerosas tiendas similares a iTunes aparecieron por la Red, incluso Google incorpora este servicio a su tienda Google Play Music. Pero la vertiginosa historia del comercio de la música aún sigue transformándose a pasos agigantados y no sólo el MP3 mató al CD, sino que, un relativamente nuevo modo de consumo de contenidos musicales ha roto todos los esquemas. Se trata de la música en streaming. Un concepto que abandona la idea de posesión o coleccionismo personal que el consumidor de música tenía hasta ahora a través de su compra (ya fuera CD o MP3), para convertirse, por medio de una cuota mensual, en poseedor total de prácticamente todo el catálogo musical vigente. Muchos ven en el streaming un buen método de ventas con el que competir directamente con la piratería. Ofrecer alta calidad de contenidos musicales, sin límite, en cualquier dispositivo y en cualquier parte es sin duda una ventaja tanto para la industria, porque encuentra un buen canal de ventas de su producción, como para el usuario, que consigue a bajo precio acceder a un sinfín de títulos que si tuviera que adquirir le resultaría muy caro y que es prácticamente impensable que ni siquiera se plantee descargarse tal volumen de una web pirata. Por lo que el potencial comprador de música de toda la vida, se convierte en fiel usuario de servicios de música en streaming como Spotify, y que le permiten atesorar de alguna manera toda esa música de la que nunca sería capaz de desprenderse. Actualmente existen numerosos servicios de música en streaming: Grooveshark, Rdio o Deezer. Y se prevé que próximamente se sumen nuevos tales como el recientemente creado iTunes Radio y el servicio de que está preparando lanzar Microsoft a través de Xbox Music.

El fundador de Spotify Daniel Ek durante una presentación en marzo de 2013

Un reciente estudio de Nielsen confirma cómo están las cosas en el negocio musical. Según éste, en Estados Unidos los ingresos por suscripciones en servicios de música en streaming ha aumentado un 24% desde 2012. En contraposición, las ventas de canciones únicas ha caído un 2,3% y, por supuesto, a la venta de CDs que sigue cayendo, en este caso hasta un 14,2%. Otro dato indicador de este cambio en el modo de consumo es que las ventas del iPod de Apple han caído un 32%, el aparato ya solo supone el 2% de los ingresos de la compañía que triunfa ahora con sus productos estrella: el iPhone, el iPad y los ordenadores Mac. Sin duda estos datos son el resultado de un cambio significativo en el modo de consumo de música digital totalmente acorde con el modo de consumo actual basado en tener todos los contenidos al alcance de la mano, en cualquier dispositivo y cuando el usuario quiera. Hábitos de consumo que seguramente se vayan afianzando también en relación a industrias de contenido muy similares como es la visual.

Miguel Ángel Corcobado Departamento de Transformación de PRISA

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