“El deporte me dio unos valores que no sabía ver cuando era deportista profesional, pero que ahora he querido transmitir con este libro”

AmayaValdemoro_850

Amaya Valdemoro está considerada la mejor jugadora española de baloncesto de la historia. En su palmarés cuenta con 3 anillos de la WNBA, 2 diplomas olímpicos (Atenas 2004 y Pekín 2008), 5 medallas en Europeos (un oro, una el-enigma-del-trece-los-trugosplata y tres bronces), un bronce en el Mundial de la República Checa de 2010 y otros muchos títulos y distinciones, tanto a nivel individual como de equipo. En la actualidad, trabaja como comentarista de partidos de baloncesto y con “Los Trugos. El enigma del trece”, la primera entrega de esta saga que publica la editorial Loqueleo, inicia su andadura en el mundo de la Literatura Infantil y Juvenil. El libro cuenta con la participación de la escritora Nora Bucket y las ilustraciones de Mikko (Miguel Echeverría) y está basado en las vivencias de la propia Amaya Valdemoro. Es una divertida propuesta cuya trama gira en torno al baloncesto y donde un grupo de amigos lucharán con constancia, humildad y sacrificio para conseguir alcanzar su meta, aprendiendo sobre todo a saber ganar y perder.

Hemos conversado con Amaya Valdemoro sobre esta singular publicación:

Pregunta.- Amaya, la protagonista de tu libro, tiene doce años, un perro llamado Trece y un objetivo muy claro: crear un equipo de baloncesto, ganar un partido contra el colegio vecino y entrar en la liga para competir contra su eterno rival. Es impulsiva, traviesa, un trasto de buen corazón y e no para de soñar. Su sueño es ser deportista, principalmente campeona de 1.500 metros. ¿Cuéntanos qué tiene este libro de biográfico? ¿Eras exactamente así tú cuando tenías 12 años? ¿Si echas la vista atrás, conseguiste cumplir tus sueños?

Soy yo con doce años, con mi carácter, con mi genio y con todo. Es verdad que yo era un trasto, no paraba quieta, sociable, competitiva, inocente… Disfrutando de la vida a tope. Y eso es lo que hemos plasmado en el libro: son historias y aventuras reales de mi vida, mezcladas con la ficción.

De pequeña soñaba con ser deportista profesional, así que eso lo conseguí, solo que yo creía que sería atleta. Me imaginaba como campeona del 1.500, pero al final me dediqué al baloncesto y la realidad superó de largo lo que yo había soñado.

P.- Estás considerada como la mejor jugadora española de baloncesto de la historia, trabajas de comentarista deportiva en la televisión y ahora te introduces en la literatura juvenil. ¿Qué te ha aportado cada una de estas profesiones y qué has tomado de unas para aportar a las otras?

El deporte me dio unas herramientas y unos valores que no sabía ver cuando era deportista profesional: la constancia, el sacrificio, el trabajo en equipo, la humildad, el saber que sin lucha y sin entrega las cosas no vienen solas… Trabajar bajo presión es el día a día de los deportistas y cuando salimos de nuestro mundo, todo lo que hemos aprendido nos ayuda bastante en nuestros nuevos retos.

Como comentarista deportiva estoy aprendiendo del poder de la voz. La comunicación es fundamental y me ha ayudado a atreverme con este gran proyecto, un libro de literatura infantil donde intento transmitir los valores del deporte y también la igualdad entre hombre y mujer. Es fundamental que esa educación empiece desde pequeños.

P.- Los deportistas sois muy exigentes con vosotros mismos. ¿También lo has sido en este proyecto? ¿El competir y alcanzar metas difíciles sigue formando parte de tu vida?

Ja, ja, ja… Los deportistas competimos para ganar, no para participar. Eso está bien para los pequeños, pero el deporte profesional es un mundo muy diferente, donde la plata no existe. A día de hoy sigo poniéndome metas en la medida en que puedo. Desde luego que mi nivel de competitividad ha bajado, pero soy muy exigente conmigo misma, quizá demasiado, y voy hacer todo lo que esté en mi mano para que este libro entre en muchas casas y lo lean todos, desde los más pequeños hasta los más grandes.

Creo al cien por cien en su mensaje y creo que puede ayudar a muchos niños y padres a entender el deporte y sus valores; y además, lo harán divirtiéndose porque las risas no van a faltar, y tampoco el misterio y la intriga… ¡Los Trugos tiene de todo!

P.- En Los Trugos. El enigma del Trece cada personaje tiene una personalidad muy marcada. ¿Se corresponden de alguna manera con las personalidades de un equipo de baloncesto? ¿Os habéis inspirado en algunos jugadores en particular para definir estas personalidades? ¿Por cierto, de dónde viene eso de ‘Trugos’?

Desarrollé todos los personajes a partir de gente que me ha marcado en la vida y en mi carrera deportiva. Luego cambiamos cosas, naturalmente, pero el colegio de los Trugos es real, mis compañeros del equipo son todos amigos míos (o de mi colegio o de equipos en los que jugué o rivales) y su forma de ser era muy parecida a la que se ve en el libro. El proceso de desarrollo de los personajes ha sido muy divertido.

Y sobre el nombre de los Trugos: viene de una historia con mi abuelo Álvaro. Yo solía dormir con él todos los fines de semana y le pedía que me contara historias de su viña y de los perros que la cuidaban, hasta que un día, cuando tenía seis añitos, me inventé yo mi propia historia. El Trugo es un monstruo bueno/malo, no sabemos muy bien. Lo que sí te puedo decir es que mi abuelo se la contaba a todo el mundo y en uno de mis primeros equipos hicieron una peña que se llamaba la Peña del Trugo, que nos animaba todos los partidos. El perro de mi tío Fernando también se llama Trugo. Este monstruo nació de mi imaginación y se ha quedado a lo largo de mi vida de diferentes maneras.

P.- Una de las protagonistas es Magic, la chica nueva de la clase a la que le gusta la magia, que además tira a cuchara en los partidos y como por arte de magia esos tiros suelen entrar. ¿En el baloncesto hay parte de esa magia que hace que un partido cambie de rumbo cuando todo estaba perdido?

El deporte es magia en todos sus sentidos. No hay nada que te haga sentir como cuando estás jugando y metes o fallas el tiro decisivo. También la magia de dentro del vestuario con tus compañeras: la propia soledad y sus sentimientos tras perder, cuando nada te consuela, se va y vuelves a soñar en grande.

Como espectador también es magia. Eso lo hemos experimentado y visto todos gracias a grandes actuaciones de deportistas de equipo o individuales, que han hecho sentir cosas únicas a millones de personas. El deporte es MAGIA por lo que da y por lo que quita, nunca sabes qué va a pasar.

LosTrugos_01

P.- Los Trugos forman un equipo de baloncesto mixto, niños y niñas jugando juntos, donde la capitana es una niña, con lo que favorece la igualdad. Por otra parte, la selección femenina de baloncesto de España ha cosechado grandes triunfos, entre ellos el reciente campeonato Eurobasket en Belgrado y a la par vemos como otras selecciones formadas solo por mujeres consiguen títulos de renombre. ¿Cómo ves el deporte femenino en la actualidad? ¿Tiene la visibilidad que merece? ¿Es igualitario?

El deporte femenino está jugando su propio partido y estamos en el primer cuarto para llegar a la igualdad. Es muy difícil cambiar de un día para otro, pero se están dando las correctas asistencias para llegar esa igualdad. No por correr mucho llegaremos al final de partido antes. Hay que seguir haciendo las cosas bien.

Creo firmemente en que la educación tiene mucho que ver en esta lucha, por eso pienso que este libro es tan importante: cuando hay algo que te une tan fuerte como el deporte, y más si es de equipo, esas diferencias desaparecen de manera natural y así lo viven los Trugos.

El tema de la visibilidad es algo de lo que podría hablar sin parar. Solo diré que el deporte genera miles de millones de euros, y el que genera más tiene más visibilidad. En España está el deporte rey, que es el fútbol, y luego los demás. El deporte femenino es minoritario, y estos deportes viven y crecen dependiendo de sus resultados. Es ahí donde estamos sacando los pies del tiesto, porque estamos ganando, tenemos más visibilidad y hay que aprovechar el momento para crear más afición, conseguir sponsors y un largo etcétera.

P.- Sin duda eres el referente de muchas niñas y niños que quieren iniciarse en el baloncesto, ¿Qué les recomendarías? ¿Cuáles eran tus ídolos de juventud?

Yo siempre les digo que hagan deporte y que se diviertan, que vayan a entrenar con una sonrisa y aprendan de él y de sus compañeros de equipo y de su entrenadores y entrenadoras (ojala hubiese más entrenadoras). Luego el deporte de élite hará su selección natural, pero mientras tanto hay que disfrutar al máximo de él.

Por desgracia yo no tuve ningún referente femenino, porque en mi época no teníamos la visibilidad de ahora ni tampoco los medios para seguir a nadie por internet, por ejemplo, así que uno de mis ídolos fue Michael Jordan. En el libro sale bastante porque uno de los protas se llama Mike por él y es superfán suyo, aunque nació cuando Jordan ya se había retirado y solo le ha visto jugar en YouTube.

Otra razón más por la que he querido hacer este libro es para que las niñas que lo lean vean que hay grandes deportistas femeninas. En Los Trugos hay varias menciones a los éxitos del deporte español femenino.

P.- Otro de los valores que se perciben en el libro es el compañerismo. En la presentación del libro leemos que formar un equipo no es lo mismo que ser un equipo y que esa es una de las grandes lecciones que aprenden Amaya y sus amigos a lo largo de la historia. ¿Puedes explicarnos por qué? ¿Qué otros valores destacarías del libro?

El deporte de equipo te enseña que los equipos que triunfan son aquellos que mejor conviven y se llevan y se apoyan en los buenos y en los malos momentos, sobre todo en los malos.

Valores hay muchísimos: el trabajo en equipo, la humildad, la generosidad y la lealtad, el respeto por los demás, la aceptación de uno mismo, la capacidad de esfuerzo, el no rendirse… Muchos. Están de fondo. Sobre todo es una historia divertida, donde esos valores se viven de manera natural, como lo hacen los niños, y más cuando comparten un mismo objetivo como pasa en el deporte de equipo: al final esos valores comunes los haces tuyos.

P.- Nora Bucket, que lleva años trabajando en el mundo editorial y también está ligada al mundo del baloncesto, es la que ha trasladado tus vivencias y recuerdos al papel, dando forma a esta primera aventura de Los Trugos. ¿Cómo ha sido la experiencia de contar una historia a cuatro manos tanto con Nora, como con el ilustrador Mikko y la editorial Loqueleo?

Ha sido increíble y muy fácil, por la perfecta comunicación que teníamos entre todos, el equipo perfecto. Para mí este libro es tan importante como cualquier éxito que haya conseguido como jugadora, porque transmite valores a los más pequeños, y no solo valores. Ojalá su lectura pueda hacer que algún niño o niña que tenga poca confianza en sí mismo cambie su forma de ver las cosas: que además de divertirse leyéndolo, vea que nada es imposible y que con entusiasmo y dedicación todo llega. Ese es el mensaje más bonito que he podido dar en mi carrera. No solo es meter el triple ganador; es dar a la sociedad parte de lo que el deporte me ha dado a mí, y transmitir el mensaje.

Deja un comentario

MENU
Leer entrada anterior
PayWalls_850
Consenso en los medios de cara al ‘Pay Wall’: el reto está en saber retener al lector más que en hacer nuevos suscriptores

El pasado martes, la agencia Evoca, consiguió reunir en la zona de eventos de Facebook del madrileño paseo de la...

Cerrar