Dentro del ‘Aquarius’: la periodista de EL PAÍS, Naiara Galarraga, nos cuenta su viaje en primera persona

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El fotógrafo de EL PAÍS, Óscar Corral

El pasado 8 de junio la periodista de EL PAÍS, Naiara Galarraga y el fotógrafo Óscar Corral se subieron a bordo del ‘Aquarius’, el buque de rescate y atención humanitaria, donde operan SOS Mediterraneé y Médicos Sin Fronteras desde hace dos años, que ha tenido en vilo a millones de personas por el destino incierto de los más de 600 migrantes rescatados del mar que viajaban a bordo, muchos de ellos niños. Los dos periodistas quisieron narrar en primera persona, desde las páginas de EL PAÍS, el día a día de esta última odisea en el Mediterráneo y compartir la misma vivencia tanto con el personal humanitario y la tripulación, como con las personas rescatadas. La propia Naiara Galarraga nos habla de ello en esta entrevista.

p.- Has vivido en primera persona un viaje que ha tenido en vilo a media Europa y que sin duda se ha convertido en un acontecimiento mediático. ¿Cómo y por qué Óscar Corral, encargado de documentar gráficamente el viaje, y tú decidís hacer el petate y subiros al ‘Aquarius’, un barco sin destino aparente y en plena crisis humanitaria? ¿Por qué crees que es importante que se haga este trabajo de campo y se informe de casos como este al pie de la noticia?

R.- Pedí a MSF embarcarme en el ‘Aquarius’ hace tiempo y nos dieron dos plazas para zarpar el 8 de junio. Óscar y yo salimos de Catania con idea de hacer un reportaje en profundidad, periodismo reposado, para contar desde el terreno la política migratoria de la UE y el pulso en torno a los rescates frente a Libia entre las ONG y los Estados. Como éramos el primer barco que zarpaba tras la formación del nuevo Gobierno italiano intuimos que potencialmente podía haber tensión, pero jamás imaginamos que a las 30 horas tendríamos 630 migrantes rescatados a bordo y que al día siguiente quedarían sin puerto donde desembarcar, en un limbo por el cierre de puertos de Salvini. Cuando llegó el primer rumor de que España se ofrecía como puerto seguro parecía una locura, pero sí, fue la solución para estos 630. Y durante nueve días Óscar y yo hemos estado haciendo periodismo de breaking news sin parar salvo para comer y dormir.

p.- La lucha por escapar de la persecución y la miseria son dos de los motivos más importantes que han llevado a las más de 600 personas rescatadas por el ‘Aquarius’ a realizar esta odisea, donde además han sentido el rechazo de algunos de los gobiernos europeos a acogerles. ¿En este viaje te has llegado a sentir en la piel de estas personas? ¿Cómo se aprecian la tristeza y la alegría colectivas a bordo, tanto en los momentos de desesperación, como cuando llega la noticia de que por fin un país, como España en este caso, quiera ayudarles?

R.- Lo que he intentado es comprender bien las motivaciones de los migrantes del ‘Aquarius’ para intentar transmitirlas con fidelidad a nuestros lectores pero creo que, honestamente, es imposible que yo logre meterme en su piel, sufrir nada parecido a las penalidades e han sufrido hasta que llegaron a este barco, donde Médicos Sin fronteras y SOS Mediterranée les atendieron con profesionalidad y cariño. Recogí algunas de sus historias personales en este reportaje, 1.900 palabras que tuve que dictar a Ana Vázquez, una veterana secretaria, porque Internet se cayó y no llegábamos al cierre del papel.

En cuanto al cambio de rumbo hacia Valencia lo, recibieron primero con incertidumbre y después, tras aclarar sus dudas sobre lo que podrían encontrar en el nuevo lugar de destino, con mayor entusiasmo. En esta crónica conté cómo recibieron la noticia de que al final el barco se dirige a España.

P.- Ya hemos visto a través de tus relatos, tanto en EL PAÍS como en Twitter, que en este viaje ha habido momentos de actividad frenética, escenas tiernas, ratos más duros, discusiones, compañerismo e incluso aburrimiento, pero ¿qué valoras especialmente del personal de las ONG, personal humanitario y del resto de personas que forman la tripulación de ‘Aquarius’?

R.- Su profesionalidad. En esta crónica sobre su trabajo los describí como un afinado equipo de mecánicos de fórmula 1. Y esa profesionalidad la completan con una gran humanidad. Que reciban a cada rescatado con un welcome y los despidieran en Valencia por sus nombres no es improvisación.

 


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P.- Hemos podido apreciar como el caso del ‘Aquarius’ ha movido tanto a defensores como a detractores de la acogida en Europa de los 629 migrantes que llevaba a bordo. Pero donde hay un punto de inflexión es en los diez niños, las siete mujeres embarazadas y los 123 menores que viajaban solos en el barco. ¿Qué nos puedes decir de estos niños? ¿Cuál era su situación, cómo habían llegado solos hasta allí ? ¿Cómo sentían el devenir del viaje y la sucesión de noticias, buenas y malas, desde su punto de vista infantil o adolescente?

R.- Conté la historia de Mohamed, de 11 años, sudanés de Darfur en esta crónica. Un niño que a  su edad ha vivido más calamidades y experiencias que muchos ancianos y, sin embargo, está a punto de completar una travesía apta solo para gente decidida. El personal humanitario del barco me contaba que es frecuente que los sudaneses y eritreos se vayan del país sin avisar a sus familias. No tienen conciencia de los muchos peligros que entraña la travesía. Mohamed quería llegar a España para llamar cuanto antes a su madre y decirle que lo logró.

p.- Sin duda este viaje os dejará a Óscar y a ti una huella imborrable. ¿Qué experiencia, vivencia o momento personal te guardas para ti de tu paso por el ‘Aquarius’? ¿Y cuál desde el punto de vista profesional como periodista?

Profesionalmente ha sido un privilegio hacer equipo con Óscar Corral para esta cobertura. Él y yo nos conocimos la víspera de embarcarnos, al viajar juntos a Catania, porque él trabaja para el periódico desde Galicia y yo en la redacción de Madrid. Ha sido un privilegio cubrir esta historia. Es la primera vez que yo recuerde que hago una gran cobertura con final feliz. Es una alegría.

P.- Imagino que la noticia de que por fin había un destino para el barco, el puerto de Valencia, fue aclamada por todo el mundo, pero, desde tu punto de vista, ¿qué crees que vendrá después del final feliz de la odisea del ‘Aquarius’? ¿Supondrá algún avance de cara a las políticas migratorias de Europa que este barco se haya convertido en algo tan mediático?

Los políticos europeos, y sus electores, dirán si el episodio del Aquarius influye en la política migratoria o en los rescates. MSF y SOS Mediterranée insisten en que repetir lo que yo llamo ‘la solución Valencia’ es inviable. No se puede viajar cuatro días con cientos de migrantes a bordo porque es penoso para ellos y porque durante ese tiempo los barcos de las ONG o militares no están donde se los necesita. Pero ¿qué ocurrirá con los migrantes que vienen detrás? Esa es la incógnita. El ‘Aquarius’ ha vuelto a zarpar este miércoles a la zona de rastreo y rescate frente a Libia. Y EL PAÍS se ha embarcado de nuevo (esta vez sola, porque lamentablemente solo nos dieron una plaza y no dos) para ver cómo van los rescates sobre el terreno, si cambian y contárselo a nuestros lectores.

Como Óscar no está, habréis visto que las fotos en Twitter no tienen nada que ver con las ‘fotazas’ que él hacía y ya estoy sufriendo para mandar el primer vídeo.

 

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