Es hora de ‘tokenizar’

RetinaToken_850

Si hablamos de blockchain, quien más y quien menos ya va conociendo un poco de qué va esta evolución de la economía moderna. Al menos lo identifica con aquello del bitcoin, pero esta economía , que garantiza a través de la tecnología el valor de las transacciones descentralizándolo, va más allá de las criptomonedas. La economía del ‘token’ es la gran tendencia en la aplicación de tecnología blockchain en los sectores más diversos. Un ‘token’ no es más que la representación digital de un activo físico; en palabras de William Mougayar, autor de The business blockchain, “una unidad de valor que una organización crea para gobernar su modelo de negocio y dar más poder a sus usuarios para interactuar con sus productos”.

Ese activo físico puede ser un kilovatio de energía, una obra de arte, un automóvil o una propiedad inmobiliaria, porque el valor del modelo de ‘token’ es que puede aportar el modelo de gestión descentralizada a cualquier ámbito o sector.

En este contexto EL PAÍS Retina acaba de organizar un evento donde se dieron a conocer distintas iniciativas de ‘tokens’ de startups y grandes empresas y donde se analizaron las posibilidades que estos modelos descentralizados pueden crear en distintos ámbitos

Pero antes de continuar, ¿Sabemos realmente lo que es un ‘blockchain’ o cadena de bloques, o un ‘token’? Quizás es hora de empezar por el principio:

Precisamente los de EL PAÍS Retina, eleboraron una guía básica para que todos pudiéramos comprender este nuevo modelo económico-tecnológico.

Guía básica sobre cadenas de bloques

- Blockchain: Una cadena de bloques es una inmensa base de datos que se distribuye entre varios participantes. Es decir, es un libro de registro (ledger en inglés) inmutable que contiene la historia completa de todas las transacciones que se han ejecutado en la red. A cada participante se le llama nodo, que en realidad viene a ser un ordenador más o menos potente. Estos nodos se conectan en una red descentralizada, sin un ordenador principal. Son redes llamadas P2P que hablan entre sí usando el mismo lenguaje (protocolo).

Hay que aclarar que no existe una única blockchain. Hay muchas cadenas de bloques. Tantas como queramos. Pueden estar interconectadas entre sí. Y pueden usarse para muchas cosas distintas. Para cualquier transacción, en realidad. Las hay de dos tipos: públicas y privadas (bueno, en realidad también las hay híbridas). Las públicas son, por ejemplo, sobre las que trabajan bitcoin  (que fue la primera blockchain que hubo) o ethereum . Aquí puede entrar quien quiera. En las privadas solo pueden entrar quienes digan los propietarios. Y tienen usos concretos.

- Token: Al mensaje que transmiten se le llama ‘token‘ (en inglés significa símbolo, señal o ficha), que no es más que una representación de la información que aloja la red. Esta información puede representar cualquier tipo de activo, bien o servicio, como por ejemplo dinero en forma de bitcoins, un alquiler de un chalet o una compra de energía. Lo que se quiera (siempre que lo permita la ley). La información viaja encriptada, gracias a lo cual puede estar distribuida sin que se revele su contenido.

Las transferencias de tokens se agrupan en bloques que se van generando cada cierto tiempo. Las nuevas transferencias que no han cabido en un bloque se han de agrupar en el siguiente, el cual va indisolublemente enlazado al anterior. Y así sucesivamente. De ahí el nombre cadena de bloques.

- ¿Para qué sirve  una red blockchain? En su origen, blockchain se inventó para sustentar una moneda digital: bitcoin. Fue la primera criptodivisa descentralizada no emitida por un banco central. Aquí, los que compran y pagan con bitcoins lo hacen en una red pública, y todos los nodos guardan una copia de cada transacción.

El primer uso que se le ha dado a la cadena de bloques ha sido en el sector financiero, y la banca ha sido el primer ejemplo de una actividad que, según parece, puede ser desintermediada, al menos en parte. Pero los especialistas aseguran que la cosa va más allá y que la gracia de blockchain está en que, unida a otras tecnologías como el internet de las cosas, puede aplicarse a cualquier transacción que requiera de una verificación. Mientras exista la necesidad de realizar transferencias de valor entre dos o más partes en un entorno de desconfianza y medios inseguros, el blockchain tendrá cabida, pues promete transacciones seguras entre personas en todo el mundo sin necesidad de intermediarios: elecciones, seguros, telecomunicaciones, energía, medios de comunicación, asociaciones…

El  evento #RetinaToken, que comentábamos anteriormente, pudo contar con un nutrido grupo de expertos en el tema como son: John Whelan, responsable de Banca de Inversión Digital del Banco Santander, José Luis Núñez, del Centro de Competencia Blockchain de Telefónica, Nuria Ávalos, directora de Blockchain y Experimentación Digital de Repsol, Carmen Chicharro, directora de Innovación y Marketing de Metrovacesa, Belén Linares, directora de Innovación de Acciona Energía; y diversas startups como, Tutellus y Saisho, representadas por sus CEO, Miguel Caballero y Carlos Suárez, respectivamente. Gracias al empeño de todos ellos intentamos aprender a ‘tokenizar’ cualquier negocio.

Entre todos ellos consiguieron transmitir la importancia de nuevo elemento económico que todos apuntan a que 2019 será el año en el que será tendencia, pero que precisa sobre todo que aumente su uso para que pase de ser “esa tecnología de la que todos hablan” a consolidarse definitivamente, tal y como apuntó al final de su intervención la directora de Innovación de Acciona, Belén Linares.

John Whelan, del Santander, indicó que la economía del ‘token’ no es más que una extensión de la propia economía y que por lo tanto todo valor puede ser ‘tokenizado’.

Más tarde, José Luis Núñez, del Centro de Competencia Blockchain de Telefónica, indicó el valor del ‘token’ en los procesos de su compañía: conciliación entre operadores, cadena de suministro y otros agentes. Señaló además, que cuando el usuario ‘tokeniza’ un activo digital se asegura que siempre tendrá el control absoluto de ese bien. Para Núñez está claro que “con la ‘tokenizacion’ vamos a poder poner en circulación activos digitales y crear nuevos mercados”.

IMG_20190122_173842

El resto de los ponentes compartieron sus casos prácticos en cuestión de blockchain y ‘tokens’.

Tutellus es la prueba de que los ‘tokens’ sepueden aplicar a cualquier sector, incluida la educación. Es una plataforma colaborativa para aprender y enseñar en español donde los usuarios son a la vez formadores y alumnos, que además ofrece videocursos gratuitos para que los usuarios aprendan a realizar tus propios cursos de la mejor manera posible y conseguir así ganar dinero vendiendo sus propios contenidos. Su CEO, Miguel Caballero, indicó qie el blockchain es un instrumento de cambio social. “Gracias al blockchain los ciudadanos podemos captar algo del valor que hasta ahora siempre se llevaban las grandes corporaciones“.

Otra startup que ha conseguido ‘tokenizar’ un modelo clásico de compraventa, como es el negocio del arte, es Saisho, un mercado de arte online que acerca el arte a compradores interesados en obras originales, únicas y de calidad, valoradas de acuerdo a criterios entendibles y objetivos de mercado y con la posibilidad de revender la obra revalorizada en el futuro en la misma plataforma. Todo ello con un sistema del blockchain. Su CEO, Carlos Suárez, señaló esta plataforma como la evolución del mercado del arte. “En Saisho ‘tokenizamos’ los ingresos futuros del artista para que produzca más obra y para que los inversores se beneficien de los rendimientos crecientes del artista“.

IMG_20190122_183042

Los artistas en Saisho son seleccionados por un equipo curatorial con más de 25 años de experiencia. El precio de las obras es fijado por un sistema objetivo basado en el tamaño y el curriculum de los artistas, lo que aporta una gran transparencia al propio precio. Cada vez que el artista vende una pieza, su precio en Saisho se incrementa un 5%. “Saisho es un sistema win-win: el artista vende y obtiene beneficios y el inversor invierte y monetiza sus beneficios”, señaló Suárez.

En el turno de Carmen Chicharro, directora de Innovación y Marketing de Metrovacesa, mostró como su compañía ha aplicado Blockchain y ‘tokenización’ a sus proyectos inmobiliarios donde cada activo se puede convertir en ‘token’, al menos durante la preventa. “Estamos obsesionados con la innovación, por eso apostamos por la ‘tokenización’ para mejorar la transparencia y la eficiencia en la compraventa de viviendas”, indicó Chicharro.

Nuria Ávalos, directora de Blockchain y Experimentación Digital de Repsol, incidió en su intervención la importancia de que exista una red identificada de actores para crear una blockchain con éxito y aportó el proceso llevado a cabo para identificar los casos en los que aplicar esta tecnología dentro de la compañía de hidrocarburos.

Por otra parte, Belén Linares, directora de Innovación de Acciona Energía, nos explicó el uso que su compañía realiza del blockchain para comercializar energía verde dentro de su proyecto llamado GREENCHAIN. Gracias a este sistema el cliente conoce en tiempo real, y con total seguridad, que la energía suministrada es 100% de origen renovable y esto se ha conseguido gracias a la ‘tokenzación’ de un activo intangible como es la energía.

Deja un comentario

MENU
Leer entrada anterior
GrandesProfes_2019
El ‘talento’ es la clave en la 6º edición de ¡Grandes profes!

Vuelve la fiesta de los educadores que tiene como objetivo rendir homenaje a los docentes, así como reconocer su labor...

Cerrar