¿Cómo se relacionan los libros de texto y los entornos personales de aprendizaje?

Still life at school
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El término PLE (o entorno personal de aprendizaje, del inglés Personal Learning Environment) empezó a tener relevancia en el contexto educativo hace unos años, coincidiendo con la generalización de las redes sociales, la cantidad de servicios de la Web 2.0 y la demanda de un mayor manejo de información propio del contexto digital.

Pero ¿qué es un PLE? ¿Todos tenemos un PLE? ¿Cómo lo desarrollamos? ¿Tienen algo que ver los libros de texto con ellos? Aunque las respuestas a estas preguntas las desarrollaremos a lo largo de este post, desde Santillana Argentina hemos creado este vídeo para introducirte en este mundo y contarte de qué forma se puede combinar una estrategia digital con los libros de texto, intentando incorporar en ellos la construcción de entornos personales de aprendizaje.

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Un PLE se define como “el conjunto de herramientas, fuentes de información, conexiones y actividades que cada persona utiliza de forma asidua para aprender”. Según Jordi Adell, doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, elPLE es una forma de aprender. En este sentido, este concepto no se reduce a una aplicación ni a un software, sino que hablamos de sistemas que ayudan a organizar y gestionar el propio aprendizaje. E propio Adell lo explica de forma más detallada en esta entrevista que le hizo Josi Sierra para el blog CC-ConoCity.

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Si bien siempre desarrollamos estas habilidades, hoy en día son más necesarias por la gran cantidad de información a la que tenemos acceso y por las demandas de construcción de conocimiento a partir de ella. Hay quienes opinan que no es nada nuevo, sino que “indican las formas que tenemos de aprender, las herramientas que usamos para ello y las interacciones con las mismas que generamos”, como afirma Jordi Martí en este post.

En otras palabras, es algo que siempre hicimos pero con otras herramientas y otro caudal de información disponible. Y es que “todos tenemos un PLE” como sostienen Linda Castañeda y Jordi Adell. Por ejemplo, para poder escribir este mismo post lo que hacemos es recopilar información, organizarla, procesarla, producir un texto y compartirlo. Y en todo este proceso tiene que ver nuestro PLE. La diferencia es que, cuando tomamos conciencia de él, podemos sacarle más provecho y encaminarnos al desarrollo de estrategias de aprendizaje cada vez más útiles. Los PLE nos ayudan para gestionar nuestro propio aprendizaje y contribuyen tanto a la mejora de las competencias digitales de quienes los usan como al desarrollo de la competencia para aprender a aprender.

Y si de estrategias para aprender se trata, desde hace mucho tiempo los libros de texto incorporan herramientas para lograr este objetivo. Pero ¿también ofrecen oportunidades para el trabajo con los PLE de los alumnos?

Hagamos un recorrido por los libros de texto de los últimos 25 años para rastrear cómo han tratado el tema. A finales de los años 80 del siglo XX, los libros ponían mucho énfasis en el trabajo con “técnicas de estudio”, “documentos” y, por supuesto, buscaban ir más allá proponiendo importante cantidad de bibliografía para ampliar los temas. Aprender a aprender era poder manejar todas estas estrategias y aplicarlas en la construcción del propio conocimiento.

Historia 3. Ediciones Santillana, Buenos Aires, 1990.

Historia 3. Ediciones Santillana, Buenos Aires, 1990.

La década de los 90 nos trajo el auge de algunas estrategias como los mapas conceptuales, útiles para la organización de la información y la evaluación. Los libros se hicieron eco de esto por mucho tiempo.

Manual 5. Santillana, 1997.

Manual 5. Santillana, 1997.

Con el nuevo siglo, los libros empezaron a incorporar páginas web para consultar, más información en imágenes y se acercaron a un contexto fuertemente visual.

Biología. Ediciones Santillana. Buenos Aires, 2009.

Biología. Ediciones Santillana. Buenos Aires, 2009.

Pero, como mencionamos antes, el concepto de PLE desembarcó en la educación en los últimos 8 años y todavía no se ha incorporado a los libros. Todo el recorrido nos sirve como antecedente de las estrategias que ayudan a aprender a aprender. En el nuevo contexto digital, ¿se podrán articular los libros de texto con la construcción del PLE? ¿Requerirán un libro más abierto? ¿Cuánto habrá que esperar para que estas propuestas se plasmen en los libros? Los libros son partes del PLE, pero también pueden ser herramientas para su construcción.

Nilda Palacios
Directora de Contenidos Digitales de Santillana Argentina

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