¿Qué pedimos las mujeres de PRISA a 2018?

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Bajo el lema «Ahora es el momento: las activistas rurales y urbanas transforman la vida de las mujeres», la ONU se suma un año más a un movimiento mundial sin precedentes por los derechos, la igualdad y la justicia de las mujeres. Un año más en el que el acoso sexual, la violencia y la discriminación contra las mujeres han acaparado los titulares y el discurso público. Todo ello ha contribuido a una creciente determinación a favor del cambio.

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, nos brinda la oportunidad de transformar el impulso en acción, de empoderar a las mujeres en todos los contextos, y rendir homenaje a las activistas que trabajan sin descanso defendiendo los derechos de las mujeres y las niñas animando a las mujeres a que se desarrollen plenamente. Este es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por Naciones Unidas  en 2015. PRISA comulga y se compromete con tales principios y es socio de numerosas organizaciones empeñadas en su consecución como FAO, UNICEF, e incluso miembro del Comité Ejecutivo del Pacto Mundial.

En Toyoutome blog, como cada año, da voz en exclusiva a las compañeras del Grupo para que nos trasladen sus reflexiones, iniciativas y peticiones en cuanto a los cambios necesarios para avanzar hacia la verdadera igualdad.

Este año hemos contado con la colaboración de Isabel Valdés, coordinadora del blog Mujeres de la sección PLANETA FUTURO de EL PAÍS, para ponernos en contexto: “Sin duda 2017 ha sido el año de las mujeres: el movimiento ha crecido más que nunca, el #MeToo ha levantado la manta del todo, el Time’s Up ya supone una canalización de esa lucha, en Europa las marchas no cesan y en tan solo unos meses el feminismo ha logrado las cotas de visibilidad más altas de la historia de esta batalla, llegando a alcanzar áreas y ámbitos antes impensables. 2018 debe ser el año de la ratificación de esa lucha y el año que termine de consolidarse como algo de todos, y no solo nuestro“.

Se ha conseguido mucho, sí, pero todavía falta mucho también. Por eso hemos preguntado a varias de las profesionales de PRISA:

¿Qué pedimos las mujeres a 2018?

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• Isabel Valdés, coordinadora del blog Mujeres de EL PAÍS.

“A 2018 le pido todos los finales posibles: el de los asesinatos, las violaciones, el acoso, la violencia, las agresiones, los insultos, la brecha salarial, los techos de cristal, el ninguneo, la ablación, el matrimonio infantil, el amor romántico, los estereotipos, los modelos imposibles de mujer, la precariedad más acusada para nosotras, la luz de gas. Y también le pido comenzar, de verdad, algunas cosas, y terminar de asentar otras: la igualdad (en todos los espacios, laborales, públicos y privados, hasta el último rincón), la corresponsabilidad, el respeto, el cumplimiento de las leyes vigentes, la propuesta de nuevas políticas que sean garantías públicas para la igualdad. Educación. A 2018 le pido que no quede nadie sin saber qué es el feminismo, le pido lucha y sororidad y tolerancia y victorias grandes y pequeñas y medianas… La verdad es a 2018 se lo deberíamos pedir todo”.

• Mari Luz Peinado, redactora de Verne en PRISA Noticias

“Llega el momento de que las reivindicaciones se materialicen en leyes y se dediquen recursos para cumplirlas. Desde las que luchan contra la brecha salarial hasta las más importantes: las que defienden la vida de las mujeres. Es intolerable que haya un Pacto de Estado contra la violencia que no funciona”.

• Mariola Lourido, jefa de Sociedad en la Cadena SER

“Las mujeres pedimos para 2018 la igualdad real;  que no cobremos menos que los hombres;  que no nos pregunten en las entrevistas de trabajo si vamos a tener hijos; que haya más mujeres dirigiendo las empresas o presidiendo los gobiernos y, sobre todo, que se acaben los asesinatos machistas, las violaciones y el acoso sexual”.

• Lola Huete Machado, directora de Planeta Futuro de EL PAÍS

“Como ciudadana le pido a este 2018 igualdad de oportunidades para las mujeres en todos los tramos de la vida. Sin importar donde se nazca o se viva o del color de la piel debe haber garantías de registro, identidad, educación, sanidad, trabajo, protección y justicia social para hombres y mujeres, pero se deben redoblar los esfuerzos especialmente para ellas puesto que están discriminadas sistemáticamente en todos los campos y territorios. Como responsable de la sección de desarrollo humano sostenible Planeta Futuro/ELPAÍS pido que desde el lado más avanzado económicamente del mundo, desde nuestra sociedad, se mire más hacia el Sur; hacia aquellos que nacen y viven en países pobres, con dificultades o conflictos. Que las mujeres occidentales tengan en cuenta e incluyan en sus discursos, planes o actividades a aquellas otras (hablamos de millones de ELLAS que viven en absoluta pobreza) que cargan sobre sus espaldas todos los retos, las miserias y los abusos y dolores de este mundo. Aquellas niñas, adolescentes, adultas y ancianas que son casi permanentemente olvidadas e invisibilizadas por los medios de comunicación de todo formato. Aún hoy, en pleno siglo XXI, en gran parte del planeta nacer chica es una pura desgracia”.

• Manuela Lara, directora de proyectos y desarrollos de Santillana Global

“Pedimos al 2018 lo mismo que llevamos pidiendo desde hace años: igualdad de derechos y oportunidades, equidad en salario y proyección profesional. Pedimos equiparación de beneficios y apoyo para conciliar la vida familiar y profesional. No queremos momentos de impacto, ni vacíos discursos de igualdad, pedimos medidas concretas y efectivas que faciliten hacer compatible la carrera profesional y la educación y crianza de nuestros hijos.

Pero también es cierto que la desigualdad trasciende al mundo de la empresa, y por eso pedimos una educación que fomente la igualdad, que revise tanto las metodologías como los contenidos desde la perspectiva de género”.

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• Paz Álvarez, jefa de la sección Fortuna en Cinco Días

“Habría deseado que este año no hubiéramos tenido que hablar de este tema. Eso significaría mucho: que no existiría brecha salarial, ni techo de cristal, ni que a la hora de un ascenso siempre se pensara en un hombre, ni que la conciliación fuera un tema solo de señoras con familia que atender, ni que las mujeres tengamos que trabajar el triple para que nos luzca la mitad. Pero mucho me temo que seguiremos hablando de estos asuntos unos cuantos años más. También deseo que el Real Madrid gane este año la Champions. El fútbol también nos gusta a las mujeres”.

• María Jesús Espinosa de los Monteros, Jefa de proyecto de Podium Podcast.

“Yo no sé bien lo que pedirán todas las mujeres en este año 2018, lo que sí sé es que lo yo pido para ellas, para todas nosotras. Algo tan sencillo como no tener que celebrar el 8 de marzo. Sería un buen síntoma de que hemos conquistado la igualdad total. Para 2018, por tanto, no pido más igualdad sino la igualdad completa. Especialmente, me gustaría que este 2018 fuera fecundo para las mujeres creativas, porque nuestra imaginación –nuestra capacidad de crear relatos y mundos propios- es igual de válida que la de nuestros compañeros. Pediría que la misma confianza y rigor que se depositan en un periodista varón fueran concedidas a la mujeres que ejercemos el periodismo. Como dijo la escritora Grace Paley: “Salgamos con el miedo y el coraje y la rabia para salvar al mundo”. 

• Luz Sánchez-Mellado, periodista de EL PAÍS

“Yo no soy las mujeres, soy solo una mujer, y  serlo ni siquiera es en lo primero que pienso al despertarme. Como persona, y como mujer, lo que espero de 2018 es ser, y estar, exactamente igual en lo público y en lo privado que los hombres. Ni más, ni menos. No es ni mucho ni poco. Lo es todo”.

• Lourdes Lancho, subdirectora de “A vivir que son dos días” de Cadena SER

“Firmeza. Si es verdad que en 2017 nos hemos levantado y hemos dicho basta al acoso sexual, a los abusos de poder, a la desigualdad de la brecha salarial y de oportunidades en la vida. Ahora toca mantenerse firmes y avanzar. Que se vea que vamos en serio”.

• Tata Solarte, Dj en Tropicana y W radio en Caracol Colombia.

Las mujeres en el 2018 seguiremos protagonizando el cambio. Nuestra principal bandera de lucha: la igualdad, seguirá firme. Nuestras cualidades naturales, ternura, amabilidad, organización y pasión unidas al reconocimiento obtenido en la toma de decisiones, en la implementación estratégica, el desarrollo de tareas y la razón en equilibrio con la emoción, siguen como nuestro caballito de batalla.  Nos hemos demorado, pero poco a poco hemos conseguido un papel protagónico en la escena laboral, permitiéndonos explorar otros campos y demostrar nuestro liderazgo.

• Marta Bonet, gerente de contenidos de Santillana I+D+I de Grupo Santillana

“Le pido a 2018 que dejemos de etiquetar a mujeres y hombres con estereotipos que victimizan a unas y criminalizan a otros. Empecemos a poner en valor y a dar visibilidad a esos hombres y mujeres que no encajan con esas etiquetas y que practican a diario el principio de que no hay renuncias sino escalas de preferencias, como terapia contra la presión social de los roles de género con la que convivimos y como principio para disfrutar de lo que libremente decidimos vivir. Me resisto a admitir que mi hijo, por el simple hecho de ser varón, sea etiquetado como un potencial delincuente, y a que mis hijas tengan que convivir con la discriminación positiva en la que estamos instalados y que desdibuja el valor del esfuerzo y el mérito personal. Confío en que todas las conquistas que se han logrado durante siglos nos lleven a hablar de estas personas que deciden libremente sus caminos y que los recorren con esfuerzo, sin complejos y con convicción. Cada vez son más pero se les ve poco, cuando son el mejor ejemplo de que el camino recorrido está sirviendo para cambiar las cosas, además de que aportan modelos que ayudan a hablar en positivo”.

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• Sonia Sánchez, jefa de la sección de Política en la Cadena SER

“Las mujeres pedimos igualdad plena respecto a los hombres. Esto significa reparto equilibrado de las tareas domésticas y los cuidados, el fin de la brecha salarial o el mismo acceso que nuestros compañeros a los puestos de responsabilidad. La insuficiencia de liderazgos femeninos en la cúspide de las empresas y de las instituciones priva a las más jóvenes de modelos en los que inspirarse. Hay que recordar que tan solo una de las altas instituciones del Estado españolas, el Congreso de los Diputados, está presidida por una mujer.

En el caso específico de los medios de comunicación, la escasa presencia de mujeres en los órganos de decisión de contenidos perjudica el desempeño de su labor social. Cuando son casi exclusivamente hombres quienes eligen qué temas se cuentan a la audiencia y con qué importancia, inevitablemente, hay un sesgo masculino. La presencia equilibrada de mujeres en los puestos de decisión de contenidos hace, por tanto, mejor la información, igual que –según constata el FMI-  la presencia de mujeres en puestos directivos de las empresas mejora la rentabilidad, el ambiente laboral y la inteligencia colectiva”.

• Martha I. Jiménez Homes, gerente de información y comunicación en Santillana Venezuela

“No pido, sé que 2018 nos dará más vitrinas y espacios de encuentro. Seguiremos liderando proyectos en beneficio de las comunidades y redes de las que formamos parte y a las que aportamos para su fortalecimiento. Construir, aportar, entusiasmar, liderar, transformar y compartir: eso seguirá siendo 2018. Contamos con todas ustedes”.

• Soledad Alcaide, subdirectora de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS

“Querido 2018,

Te pido que solo por ser mujeres no nos maten, que no nos violen, que no publiquen los vídeos de las agresiones para mofarse de nosotras, que no nos aticen delante de nuestros hijos, que no nos llamen puta por querer tener varias parejas, que no nos llamen puta por no querer tener ninguna, que no nos llamen puta por tener una y no querer tener sexo algunas veces, que no nos llamen puta por querer tener sexo todas las veces, que no nos digan lo que piensan de nuestros cuerpos si no lo hemos preguntado, que no nos digan cómo vestirnos, maquillarnos o desnudarnos, que no tengamos miedo por ir solas de noche, que no nos digan que hay cosas solo de niñas, que no nos digan que nos hagamos más pequeñas, que no nos expliquen cómo se hace eso en lo que trabajamos todos los días, que nos escuchen, que nos dejen hablar, que no pasen tantas cosas… Pero sobre todo te pido que nunca más tengamos que volver a luchar por todo lo que siempre hemos luchado. Para que, por fin, no nos sintamos solas”.

• Silvia Perlado Pérez, Coordinadora de Programas Educativos en la Fundación Santillana

“Le pediría no repetir estereotipos que nos han enseñado desde que nacemos y que inconscientemente inculcamos a las nuevas generaciones. Es cierto, que hemos avanzado mucho en este sentido, pero es importante que seamos capaces formar ciudadanos libres de estereotipos.  Y en esta formación, las familias, los centros educativos, instituciones, medios de comunicación y gobiernos tienen que ser capaces de trabajar en modelos que apoyen la igualdad de género.

Por otro lado, a 2018 también le pediría valentía. Valentía para seguir trabajando en una sociedad más justa para la mujer, valentía para seguir denunciando la violencia, valentía para “romper” los techos de cristal… Muchas mujeres han pasado a la historia por su valentía, sin embargo, como decía una canción de Silvio Rodríguez: “Me estremecieron mujeres que la historia anoto entre laureles y otras desconocidas gigantes que no hay libro que las aguante”.

• Ana Paula Campos, editora de contenidos digitales en Santillana Brasil

“A mí me gustaría que en 2018 se deconstruyeran los prejuicios relacionados al término “feminismo” para que el dialogo entre las personas sea más abierto y provechoso, sustituyendo los discursos de odio. Pienso que así se abre espacio a una postura más empática, con menos juicios, entre los géneros”.

• Ana Martínez Concejo, jefa de documentación y directora y presentadora del programa “Entre Tiempos” en la Cadena SER

“En una especie de lista de anhelos feministas para 2018 mi primer deseo sería acabar con la violencia machista. Se hace completamente insoportable un solo asesinato más. Cómo me gustaría no tener que guardar en la Fonoteca de la SER ni una sola crónica más relacionada con esta aterradora lacra.

Otra cuestión fundamental es la utópica conciliación de la vida laboral y la vida familiar. Ese equilibrio imposible es todavía una asignatura pendiente en el camino hacia la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. La vida es siempre una sucesión de elecciones, pero en el caso de la mujer optar por criar a tus hijos o crecer profesionalmente es inevitable. Asignaturas pendientes en el ámbito laboral son también la brecha salarial de género y la falta de paridad en los puestos de dirección. Por tanto, el avance en todas estas cuestiones no es sólo deseable, sino obligatorio.

2017 fue un año diferente, marcó un antes y un después en el despertar contra el machismo y en el avance del papel de la mujer en una sociedad desigual. Ha costado mucho levantar la voz de nuevo. Ojala en 2018 ese grito valiente no se apague, cuente con la complicidad y el compromiso de los hombres y no tenga vuelta atrás”.

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• María Alondra Peñaloza, editora en Santillana México.

“Es difícil responder a “¿qué pedimos las mujeres a 2018?” sin pensar en el caso de las mujeres mexicanas, sobre todo las que viven en zonas con altos índices de violencia. ¿Qué pedimos?… Leyes que no nos hagan dobles víctimas y que no protejan al agresor en función de cuán gorda está su cartera”.

• Lourdes Moreno Cazalla, digital product manager en musicales de PRISA Radio España

“En 2018 las mujeres aprovechamos la digitalización para promover una nueva forma de feminización. Dejando atrás esas imágenes de trabajos de mujeres asociados solo a copiar y teclear, porque en Internet las mujeres hemos pasado a la acción, a la creación y a la innovación. Queremos reivindicar ese espacio conquistado con el valor que aportamos en las organizaciones, estableciendo mejores y más fluidas comunicaciones. Y lograrlo, por justicia, con igualdad de salarios, oportunidades y responsabilidades. Y vamos a hacerlo juntas, con sonoridad”.

• Bárbara Manrique de Lara, directora de relaciones institucionales y del gabinete de Presidencia de EL PAÍS

“Todos hemos sido partícipes de los notables avances del feminismo durante 2017. Al menos en términos de visibilizar la desigualdad de derechos y oportunidades que aún queda por mitigar. Pero el riesgo de que todo quede en una moda pasajera es alto, y por eso 2018 debe ser un momento clave para consolidar estos movimientos de denuncia y reclamación de los espacios que a las mujeres nos corresponden. Y no es sólo por justicia social sino por inteligencia humana, ya que un mundo con las mujeres presentes al igual que los hombres en todos y cada uno de los ámbitos de influencia será un mundo más diverso, más equitativo, más justo y solidario. Se lo debemos a todas las mujeres que han luchado por los derechos conquistados con gran esfuerzo y generosidad durante décadas, pero sobre todo se lo debemos a las próximas generaciones de mujeres que podrán desarrollarse plenamente, y también a las próximas generaciones de hombres, que cada día comprenden mejor las ventajas de una sociedad igualitaria donde todos ganamos siendo más libres”.

• Bárbara Maregil, miembro del equipo de desarrollo de producto digital de EL PAÍS.

“Este debería ser el último año en el que alguien sufra por un motivo de género. Debería ser el último año en el que haya que reivindicar derechos fundamentales y luchar contra la discriminación y la brecha salarial. Debería ser el año en el que se rompan las barreras para que todos podamos alcanzar nuestras metas en igualdad de condiciones”.

• María Santamaría, responsable de comunicación corporativa en PRISA

“Pido que 2018 sea el año en que todo cambie, que se tome conciencia de que la igualdad es un problema de toda la sociedad y que nuestros dirigentes asuman que ahora “toca” hablar del problema y que en adelante, nosotras marcaremos los tiempos”.

• Katy Lema, editora SEO en EL PAÍS

“Un sistema de cuotas aplicable a todas las empresas e instituciones, que implique una presencia mínima de la mujer en todos los sectores y en puestos de relevancia. Ya sabemos lo que queremos, ahora solo necesitamos que nos dejen demostrarlo allá donde queramos. 2018 es el año de la realidad”.

• Inora Miranda, gerente de Richmond en Santillana Venezuela

“Más que pedir, necesitamos modelar. Modelar con hechos a esa mujer que lleva los pantalones sin dejar de lucir sus faldas. A esa mujer que es capaz de dar la batalla, con la fuerza de los pantalones y la delicadeza de sus faldas, por un universo de posibilidades de justicia y equidad. Porque al final pocos harán lo que tú dices y muchos harán lo que tu hagas”.

• Ángeles Espinosa, corresponsal de EL PAÍS en Oriente Medio.

“A menudo me preguntan por mi experiencia de corresponsal en países donde la desigualdad y marginación de las mujeres es patente. Como periodista extranjera, sin embargo, apenas me afectan sus limitaciones (más allá de restricciones en el vestido). Incluso en los entornos más tradicionales, adquieres una consideración de tercer sexo o varón honorario. La lucha está en la redacción. En ocasiones he sentido que mis propuestas se rechazaban no por falta de interés informativo, sino por desconfianza… en mi capacidad en tanto que mujer para conseguir un visado, una entrevista o llevar a cabo un proyecto. “¿De verdad quieres irte a vivir a un país con velo?”, me preguntó en una ocasión un responsable. Por eso en mi carta de deseos para 2018 está que los jefes dejen de vernos como “mujeres periodistas” y nos vean como “periodistas profesionales”, algo que sin duda sería más fácil con más mujeres en puestos de decisión. Las (muy necesarias) medidas de conciliación corren el riesgo de agrandar las diferencias, si no se aplican por igual a mujeres y hombres (permisos de paternidad obligatorios, etc). Racionalizar las jornadas de trabajo también ayudaría a todos”.

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 Rosa Junquera, directora de comunicación corporativa de Santillanana Global.

“La actriz Frances McDormand, después de recibir el Oscar a la mejor actriz, lo dejó en el suelo y en un emotivo discurso pidió a las mujeres nominadas, a todas, que se pusieran de pie: actrices, productoras, guionistas, diseñadoras… “Miren alrededor, damas y caballeros, porque todas tenemos historias que contar, proyectos que financiar”, dijo entre aplausos. “Invítennos a sus oficinas, o pueden venir a las nuestras…y les hablaremos de ellos”.

Este 2018 ha traído a las mujeres la fuerza de la voz dicha en alto. Una voz que está por encima de cualquier ideología partidista. Que habla desde la verdad y la realidad que vivimos. Unas somos más afortunadas que otras. Por ellas también alzamos la voz. Por la Igualdad, el respeto y la justicia. Y lo que pedimos más alto y claro que nunca”.

• Waleska Sucre Zabala, subdirectora editorial en Santillana Venezuela.

“A este año le pedimos que nos colme de oportunidades que nos permitan demostrarnos a nosotras mismas lo valiosas que somos. Debemos entender que la lucha no es en contra de la sociedad castradora en la que vivimos. Se trata de sembrar y, sobre todo, afianzar la autovaloración y la autoconfianza”.

• Alejandra Ramos Mastache, editora de ciencias naturales en Santillana México

“El 2017 fue un año donde muchas mujeres dieron a conocer los abusos sexuales que sufrieron al buscar empleo. Es bien sabido que el género como funciona hoy es una gran injusticia. Por ello, me gustaría pedir a hombres y mujeres que empecemos a pensar diferente, enseñemos a niñas y niños a desvincular la masculinidad con el dinero”.

• Brezo García Trejo, departamento de comunicación corporativa de Santillana Global

“Erradicar la violencia de género: Respeto, seguridad y tranquilidad. Dar relevancia también a las mujeres que hicieron historia. Frenar la desigualdad salarial y ser empoderadas, puesto que sufrimos con más desventaja el crecimiento: laboral- político-social”.

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