¿Qué televisor me compro?

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El reinado de las pantallas de tubo queda lejos, y con él la época en la que no cambiabas de televisor hasta que no se rompía. En nuestros días la tecnología a menudo nos tienta con nuevos modelos de pantallas que prometen llevar nuestra experiencia como espectadores a niveles similares a los del cine.

Esto se suele traducir en un galimatías de cifras y siglas capaces de confundir al mismísimo Bill Gates. Así que si eres de los que te planteas comprar un televisor nuevo, o simplemente quieres saber interpretar todas las pegatinas y logotipos que adornan la caja de tu nueva pantalla, vamos a intentar resumir y clarificar toda esa información con el propósito de que cambiar de televisor no se convierta en una pesadilla.

Empecemos con la primera pieza del puzle, la pantalla. Vamos a hacer un repaso por las diferentes tecnologías que existen para entender mejor cómo funcionan.

Plasma. A pesar de ser la tecnología más veterana de todas, ha sabido adaptarse a la evolución de sus competidores e incluso ir siempre un paso por delante en algunas de sus características, lo que hasta ahora la convertía en favorita de no pocos cinéfilos. plasma

Su funcionamiento básicamente consiste en diminutas celdas rellenas de una mezcla de gases nobles a los que se les aplica una corriente eléctrica que los ioniza, lo que los hace pasar a estado de plasma. En ese proceso se libera la energía que excita el material fosforescente (rojo, verde y azul por cada píxel), que es el que emite la luz que después percibimos como imagen.

A diferencia del LCD -que veremos en la sección siguiente- el plasma emite luz; por contra, cuando el píxel está apagado el negro que percibimos es profundo. Ambas características en conjunto hacen que el plasma consiga imágenes con un contraste muy alto. Además de lo mencionado, entre sus virtudes están un ángulo de visión realmente bueno, y una velocidad de refresco (luego veremos qué es esto) muy superior al LCD.

energSi pasamos a enumerar los inconvenientes, cabe destacar en primer lugar su elevado consumo energético; ni siquiera los modelos más modernos consiguen mejorar una Calificación Energética C, cuando entre sus equivalentes en LCD LED suelen obtener un A+. Otra de sus características negativas es su peso, algo que a priori puede parecer una tontería pero podría llegar a ponernos en aprietos si queremos colgar nuestro televisor de gran formato y nuestra pared no es de ladrillo.

Continuando con el apartado de inconvenientes, cabe mencionar que el cristal de su pantalla genera muchos reflejos, y para terminar no debemos olvidar que ésta se “quema” con facilidad; es decir, si una imagen permanece estática durante mucho tiempo los píxeles se deterioran y la imagen terminará por quedarse grabada para siempre en la pantalla, algo que es relativamente frecuente con el logotipo (mosca) de las emisoras de televisión, o con los grafismos de algunos videojuegos.

LCD (Liquid Cristal Display). Se basa en la propiedad física que tienen algunas moléculas para comportarse a la vez como líquidos y como sólidos. Para entenderlo mejor podemos imaginar un líquido transparente que la luz puede atravesar sin ninguna dificultad. La particularidad de ese líquido es que si le aplicamos una pequeña (pequeñísima) corriente eléctrica cambia la orientación de sus moléculas y –por lo que a la luz respecta- pasa a comportarse como un sólido, esto es, cambiando la orientación del haz de luz en la misma proporción en la que lo hacen sus moléculas. lcdAl poder dirigir “eléctricamente” el haz de luz también podemos graduar su intensidad de forma sencilla intercalando un par de filtros polarizadores.

El problema es que, al contrario de lo que ocurría con el plasma, esa luz hay que generarla, y para ello los fabricantes comenzaron dotando el panel trasero de sus televisores LCD de pequeños tubos fluorescentes encargados de iluminar los píxeles LCD. El problema de esta técnica es que al estar los tubos siempre encendidos los negros nunca terminan de ser profundos sino más bien grises, además de que los tubos ocupan mucho espacio y obligan a hacer televisores más gruesos.

Para paliar estos problemas apareció la tecnología LED, consistente en generar la luz necesaria utilizando como fuente luminosa pequeños diodos LED en lugar de tubos fluorescentes. Este cambio permite adelgazar el grosor del televisor, así como un ahorro energético mucho mayor.

pantallas

Dentro de los televisores LED cabe destacar dos tipos: los llamados Edge LED, que generan la luz colocando LED únicamente en el perímetro de la pantalla; y los Full LED, que lo hacen mediante una matriz de LED que ocupa todo el panel trasero.

pantallas2

A día de hoy las pantallas Edge LED son absoluta mayoría en el mercado y aunque cada marca resuelve de una forma u otra el problema de conseguir que la iluminación sea uniforme, lo cierto es que hay una enorme diferencia en los resultados, existiendo mucha disparidad entre las distintas gamas de precio de un mismo fabricante. El defecto de iluminación uniforme se llama clouding y se detecta con el televisor encendido y la pantalla en negro, como se puede apreciar en la imagen de más abajo.

cloudingÉsta es una de las pruebas que debemos hacer cuando compramos un televisor LCD LED: asegurarnos de que la iluminación trasera (backlight) es lo más uniforme posible.

Para terminar con la iluminación de los LCD, cabe remarcar que la utilización de tubos fluorescentes es una tecnología que está claramente superada y en desuso, pero que todavía suele estar detrás de la mayoría de las ofertas de liquidación de pantallas de gama baja.

Abandonando el capítulo de la iluminación trasera, y terminando ya con los LCD, se debe mencionar que existen diferentes variantes de esta tecnología, todas ellas TFT LCD y algunas muy parecidas entre sí, pero los fabricantes se empeñan en diferenciarlas para intentar destacarse de sus competidores. Así encontraremos paneles LCD del tipo TN (los más comunes), VA, MVA, PLS o IPS, cada uno con sus características que los hacen mejores o peores en algunos aspectos. Sin ánimo de detenernos demasiado en las propiedades de cada uno de ellos, conviene tener claro que los paneles LCD con tecnología IPS (In Plane Switching) son a día de hoy los mejores, ya que sus píxeles bloquean mejor la luz (mejor contraste), tienen el mejor ángulo de visión (hasta 170º) y su tiempo de respuesta es también el mejor. Siempre que podamos elegiremos una pantalla LCD con esta tecnología, hasta ahora únicamente presente en los televisores de gama alta, aunque empieza a ser común encontrar ofertas de este tipo en el segmento medio de algunos fabricantes.

OLED. Se trata de paneles en los que cada píxel está compuesto de diminutos LED que emiten luz en los consabidos colores rojo, verde y azul. A diferencia de los LED convencionales, los OLED están formados por polímeros orgánicos.

La tecnología OLED, al menos sobre el papel, acumula muchísimas ventajas y pocos inconvenientes; los píxel OLED son más baratos de producir, consumen realmente poco, son tan luminosos como los de plasma y -como éstos- tienen un ángulo de visión realmente bueno. Además, se pueden imprimir (literalmente) sobre cualquier superficie que actúe como sustrato, lo que permite hacer pantallas flexibles o incluso enrollables.

Por qué esta tecnología no termina de despegar comercialmente es algo que todavía no está muy claro; algunos hablan de una guerra de patentes y otros apuntan a que su eterna fase de desarrollo hace que no se beneficie de la economía de escala que supondría su fabricación en masa. Sus pocos, pero importantes inconvenientes, pueden influir también en ese lastre, y es que su corta –en términos relativos- esperanza de vida podría disuadir a más de un comprador. De hecho, a día de hoy la vida estimada de estas pantallas está en el entorno de las 14.000 horas frente  a las más de 60.000 de una pantalla LCD. Su segundo gran defecto es que, al igual que las de plasma, las pantallas OLED se “queman” con facilidad si se utilizan imágenes estáticas.

Sea por el motivo que sea, la realidad es que la oferta de estas pantallas en el ámbito de la televisión doméstica continúa siendo realmente escasa y muy cara.

Llegados a este punto, vamos a resumir la información en un cuadro que nos sirva de guía.

Comparativa pantallas TV

Cerrando ya el capítulo de las diferentes tecnologías de fabricación de pantallas, vamos a centrarnos ahora en sus características técnicas.

Resolución. Como ya hemos visto, las pantallas de nuestros televisores están formadas por millones de píxeles y su número será lo que conozcamos como resolución. Idealmente deberemos buscar pantallas cuya resolución coincida con la de la Alta Definición en formato 1.080, esto es, 1.920×1.080 píxeles. Si el televisor es capaz de manejar señales HD pero su pantalla no alcanza esa resolución, diremos que se trata de un Tv HD Ready. Por el contrario, si iguala o supera esa cantidad, se tratará de un Tv Full HD.

Un paso por encima de los televisores HD se encuentran los televisores 4K (Ultra Alta Definición) con una resolución de 3.840×2.160 que multiplica por cuatro el número de píxeles de las pantallas Full HD.

No hay mucho más que decir respecto a la resolución: cuanto más píxeles, mejor; y, si es posible, deberemos evitar las resoluciones intermedias que supongan un escalado de la imagen.

ghostingVelocidad de refresco o, lo que es lo mismo, los “hertzios”. Las imágenes del sistema de televisión en España se renuevan 50 veces por segundo (60 en países con norma NTSC), así que todo lo que sea superar esos 50 o 60Hz juega a favor de minimizar el Ghosting, que es el efecto de estela que se produce cuando la imagen se mueve a gran velocidad. Un televisor con una alta velocidad de refresco (número elevado de hertzios) supone percibir el movimiento de forma más fluida.

Y aquí es donde los fabricantes suelen jugar al despiste. Es bastante común encontrarse entre las características de los televisores LCD con espectaculares valores de refresco de pantalla: 400, 800 o incluso refrescos por encima de 1.000Hz. Debemos tener claro que a día de hoy únicamente existen paneles LCD que como máximo alcanzan 200Hz, no más; a partir de ahí cada fabricante recurre a algún tipo de “truco” consistente en el procesado de la imagen o apagando y encendiendo la iluminación trasera varias veces por cada fotograma para conseguir “refrescos equivalentes a…”. Todas estas técnicas mejoran el efecto ghosting en mayor o menor medida, pero es importante escudriñar las características técnicas para intentar localizar el dato real de la velocidad de refresco de nuestro televisor. Lo más habitual es que los televisores de gama baja monten paneles de 50Hz y para encontrar los de 100 y 200Hz haya que rascarse el bolsillo y subir hasta los segmentos más altos de cada fabricante.

Volviendo momentáneamente a la vieja tecnología de plasma, es bastante común encontrar entre estos televisores cifras reales de 600Hz de refresco, incluso en pantallas de precio medio o bajo.

hdmiConexiones HDMI. Nuestro televisor debería contar con un buen número de estas entradas. Si se trata de la pantalla principal de nuestra casa idealmente debería tener un mínimo de tres conectores HDMI para asegurarnos de que nuestra instalación no se vea limitada en un futuro próximo.

A lo largo de su corta vida el estándar HDMI ha sufrido varias revisiones y la versión más común a día de hoy es la HDMI 1.4, que, además de las señales de audio y vídeo, incorpora un canal para señal Ethernet (Internet) y otro de retorno (salida) de vídeo que entrega a otros dispositivos la señal del televisor sin necesidad de equipos adicionales. No se trata de un asunto primordial, pero no conviene descuidar en nuestro criterio de elección de un televisor HD que la versión de HDMI que incorpore sea la más reciente, asunto que resulta de vital importancia si el objetivo de compra es un televisor 4K. El motivo es que, como  ya hemos mencionado, éste nuevo estándar de televisión lleva la resolución hasta unos impresionantes 3.840×2.160 píxeles. Lo que todavía no está tan claro es cuál será la velocidad de fotogramas por segundo que se acabará imponiendo, ya que el estándar oficial recoge tasas que van desde los 24 hasta los 120fps, aunque todo apunta a que de nuevo se implantarán velocidades de 50/60fps.

Ocurre que la actual versión de HDMI, la 1.4, permite la transmisión de video 4K a una tasa de tan sólo 25/30fps, de manera que la práctica totalidad de los televisores 4K que están a la venta a la fecha de publicación de este artículo sólo manejan señales hasta esa velocidad. La siguiente revisión de HDMI es la 2.0, que está recién aprobada, así que los principales fabricantes están terminado de poner a punto sus chipsets que se prevé empiecen a aparecer a lo largo del 2014 -probablemente después del verano- y permitirán el ancho de banda necesario para manejar señales 4k con altas tasas de cuadros por segundo.

Este es un asunto sobre el que los fabricantes de televisores están pasando de puntillas y que debemos vigilar de cerca. De momento, de entre los grandes únicamente Sony ha dado una respuesta clara, anunciando que todos sus televisores 4K puestos a la venta en el 2014 incorporan el hardware y la potencia de proceso necesaria para que, una vez que el nuevo estándar esté disponible, baste con una actualización del software del aparato para que sus conectores HDMI pasen a ser versión 2.0. Además, según anuncian, esta actualización será gratuita.

El resto de fabricantes o no da una respuesta clara o si lo hace no es muy halagüeña. Samsung reconoce que será necesario cambiar el hardware de sus televisores 4K para que soporten HDMI 2.0. Sus nuevos modelos incorporan una caja de conexiones, independiente de la pantalla, que será necesario cambiar para actualizarlos. No hay noticias sobre si tendrá o no coste para los pioneros que compraron sus televisores 4K.

LG anuncia que sus actuales pantallas 4K con conexión HDMI 1.4 acabarán manejando señales 4K de alto frame rate, aunque no dan más pistas acerca de cómo será posible.

Connected Tv/Smart TV. O lo que es lo mismo, la capacidad que tiene el televisor de utilizar  nuestra red informática doméstica, así como de ejecutar aplicaciones similares a las de nuestro smartphone. Además de proporcionarle acceso a Internet, incluir el televisor entre los dispositivos conectados a nuestro router nos permitirá aprovechar las ventajas del estándar DLNA (streaming de audio y vídeo desde cualquier dispositivo de red).

Acceder a la información que nos permita evaluar las capacidades de nuestro televisor en este aspecto no resulta sencillo. Detalles como la velocidad del procesador, la cantidad de memoria RAM o el espacio de almacenamiento para aplicaciones no son sencillos de localizar. No obstante los criterios de compra serán los mismos que para un ordenador: mejor cuanta más memoria tenga y más potente sea el procesador.

Y terminamos ya este artículo repasando una de las características más controvertidas a la hora de elegir un televisor.

El tamaño de la pantalla. Las dimensiones para un correcto visionado dependen sobre todo de la resolución de la imagen. La elevada densidad de píxel de los modernos televisores 4K permite que nos sentemos muy cerca de la pantalla. Sin embargo, cuando en ese mismo televisor veamos un programa en definición estándar la distancia debería aumentar considerablemente. Como no es cuestión de andar desplazando el sofá según cambiemos de canal, debemos tomar la decisión en función del contenido mayoritario que vayamos a ver, siempre teniendo en mente que el vídeo en SD irá desapareciendo poco a poco.

La recomendación de la SMPTE (organismo regulador de normas de TV) es ésta:

Recomendaciones distancia visionado TVNOTA: H es la altura de la pantalla

Ejemplo: Para ver una señal HD en una pantalla de 46” las distancias recomendadas serían 180cm (mínima) y 270cm (máxima).

Javier Riloba

Jefe de Medios de Producción de PRISA TV

frau mit brille schaut ber monitor

8 Comentarios

  • avatar kualuzz 8 junio, 2016

    Me aprece fantástico el artículo javier, muchas gracias por compartir.
    Desde luego parecía que con la llegada de los televisores LCD, en calidad Full HD ya habíasmos tocado techo, pero es que ahora con terminos como “pantallas curve”, “4k UHD” “smartTV” parece que aquellos televisores estn obsoletos. ¿Qué será lo próximo?

  • avatar Emma 20 marzo, 2015

    Me ha encantado este artículo. Una pregunta a vosotros que sois expertos…estoy buscando una tele para mi novio y yo, y estoy pensando en comprar el samsung. creo que es el 32EH o algo así…bueno, la he visto en el sitio de valortop (he puesto el enlace en la sección ‘web’). es cierto lo que dicen ellos?? que es la mejor tele de calidad precio? Es que no quería pagar más que 300 euros (soy estudiante), y si lo que dicen ellos es cierto, la me gustaría comprar. Ayúdame por favor…!!

  • avatar Iñaki Alonso 28 abril, 2014

    Impresionante, Javi. Enhorabuena. Un informe completísimo y muy didáctico.

    Muchas gracias

  • avatar Oscar Manuel 28 abril, 2014

    Me ha encantado este articulo, me ha aclarado muchas dudas. Llevaba mucho tiempo intentando enterarme de las diferencias entre plasma, lcd, led y sus distintos pros, contras y variedades. Aquí viene un resume largo, conciso y completo.

    Gracias!

  • avatar Raul 28 abril, 2014

    Muy interesante. Resumido, fácil de entender… Estupenda guía muchas gracias por compartirlo.

  • avatar Eduardo Gómez Fleytas 28 abril, 2014

    Hola Javier,

    gracias por el instructivo, me será de mucha utilidad, ya que estoy por hacer una compra de TV para la familia. acá en Paraguay uno al entrar en estas tiendas la gama es inmensa, y siempre da la sensación de haber salido con el equivocado.
    abrazos.

  • avatar Beatriz Moreno Llorente 28 abril, 2014

    Perfectamente explicado, Javier, muy bien resumido, claro y riguroso. Gracias.

  • avatar silvia 28 abril, 2014

    Hola Javier,
    qué suerte contar con tu ayuda la verdad.. me lo imprimo para cuando casque mi tv que fue de las primeras de plasma.. imáginate! me costo un dineral, fue el regalo de boda para mi chico… y ahora está demode total! :-)
    Gracias!

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