‘Slow journalism’, un movimiento imparable

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Filipe Caetano

Vivimos días de grandes cambios, con ritmos rápidos y ciclos de noticias de 24 horas que requieren una actualización constante de la información en varias plataformas. Queremos saber ya, ahora, rápidamente, todo lo que ocurre en el país, en el mundo, y, si es posible, de una forma simple.

La sobreinformación de última hora nos mantiene siempre con los ojos abiertos y hace que nos preguntemos cómo ha sido posible vivir hasta ahora sin todo ese manantial de recursos.

Las noticias nos llegan sin esfuerzo alguno, por correo electrónico, a las aplicaciones de nuestros smartphones y tabletas a través de las redes sociales. Así, se puede decir que hoy en día sólo está desinformado el que quiere estarlo.

Sin embargo, al periodismo le está tocando enfrentarse a un reto nuevo: cómo conseguir ser diferente, cómo atraer al lector que pretende adentrarse en la noticia yendo más allá del titular.

La respuesta es sencilla: regresar a los orígenes, a sus fundamentos, y presentar contenidos muy bien trabajados, con tiempo, con ponderación, reflexión y análisis. Textos que se nos queden en la memoria, que nos cautiven y que incluso nos apetezca guardar.

El “slow journalism”, sí, igual que la “slow food” (en oposición a la “fast-food”), está obteniendo cada día más adeptos y se presenta como una solución interesante para las empresas de medios, que pueden ofrecer potencialmente contenidos premium vendidos (y no dados) al consumidor.

Se trata, en el fondo, de aquello que constituye el espíritu tradicional de la revista, del producto no diario, con un potencial de distribución de contenidos no sólo a través de páginas web, sino también de aplicaciones para smartphones o tabletas. Como ejemplos recientes de esta tendencia tenemos la revista Huffington (de la página huffingtonpost.com) o Ditro (de la página engadget.com).

En un momento en el que los periódicos cuestionan su modelo de negocio, debido a la crisis en las ventas y a la quiebra en publicidad, nos encontramos con nuevos caminos que el periodismo puede trillar muy bien. El “slow journalism”, tanto online como offline (se entiende fácilmente que aquí hay un espacio para las revistas, véase el caso de Monocle), tiene un largo camino por delante y se presenta como una vía muy interesante para el negocio de los medios.

El movimiento “slow journalism” ya existe en Media Capital. Se llama Push by IOL y es un proyecto de Media Capital Digital que junta periodistas de los proyectos online tvi24.pt, Agência Financeira y Maisfutebol.

Localizado físicamente fuera de la redacción de la TVI, es un espacio de pensamiento de la actualidad y de las nuevas tendencias de internet, que busca soluciones y abordajes diferentes, menos voraces, de la actualidad.

Ven a conocernos en iol.pt/push y suscríbete a nuestra newsletter. Dos veces al día te llevaremos una selección de la actualidad mundial.

Filipe Caetano

Editor de tvi24.pt y coordinador de Push by IOL

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