Una historia de miedo

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Si hay charlas que sobrecogen, son aquellas como la que impartió Pilar Jericó, presidenta de Be-Up, durante el reciente encuentro Womenalia Inspiration Day 2014, celebrado en Madrid.

Bajo el título “Fracaso y Miedo”, esta ponencia abordó cómo aprender a superar nuestros temores en un mundo cada día más incierto.

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Old vintage-fantasy illustration¿Qué es el miedo?

Resulta que nuestro cerebro está dividido en tres grandes espacios: Racional, Emocional y Reptiliano. Este último está situado en la amígdala, la base del cerebro que conecta con la médula espinal.

Esto quiere decir que “sentimos” antes que “pensamos” simplemente porque el camino es más corto desde nuestros nervios sensoriales hasta la zona del cerebro. Si esos sentimientos son muy fuertes, la amígdala puede entonces hacerse con el control y bloquear la transmisión al resto, secuestrando todo el proceso.

¿Cuántas veces hemos recibido un mail que nos ha enfadado mucho y hemos contestado sin contar hasta diez? Ese mail lo ha contestado nuestro cerebro reptiliano, habiendo secuestrado al racional. Consecuencia: arrepentirnos a posteriori de haber actuado impulsivamente.

Pues esto es el miedo: emociones bloqueantes que no nos permiten pensar con claridad, emociones que matan el talento o el raciocinio.

Pero el miedo no es del todo malo, sino que está ahí para avisarnos de peligros importantes. Por eso lo que hay que conseguir es tener un miedo sano. Convertirlo en prudencia.

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Fracaso: menos que una palabra

¿Sabías que en Silicon Valley, que es como un polígono industrial gigante que aislado podría ser la décima economía más grande del mundo, el porcentaje de empresas que tienen cerrar el primer año es del 78%?

No es que haya muchos fracasos, es que el fracaso es el camino del éxito. Aunque en castellano esta palabra tiene connotaciones muy negativas y diferentes.

La clave es reinterpretar el fracaso convirtiéndolo en una experiencia de nuestra vida.

Pilar Jericó apunta siete formas diferentes de ver las cosas para convertir el fracaso en éxito:

  1. Ábrete al aprendizaje: muestra curiosidad por las cosas. Busca el lado divertido de aprender cosas nuevas. La curiosidad es el futuro y el miedo es mirar hacia atrás. Hay estudios que demuestran que la curiosidad incluso hace a las personas más longevas.
  2. Juega con la realidad: Explora las cosas nuevas alrededor, no busques a toda costa la seguridad porque la seguridad no existe. Lo que más lastra es la constante búsqueda de la seguridad.
  3. Sé tú mism@. Una de las grandes trampas en las que se puede caer en esta vida es pensar en el tópico de “ser buen chic@”. Eso es pensar que nos van a querer por lo que los demás piensan de nosotros -no por lo que somos-, obligándonos a actuar de una manera en desajuste a nuestra felicidad.
  4. Esfuérzate para superar los obstáculos y no los veas como los límites. El ejemplo de Madona Buder, que a sus 82 años completó una durísima prueba de Triathlon, es brutal.
  5. Toma distancia de tu fracaso: Como ejemplo el gran Michael Jordan, expulsado del equipo de baloncesto de su instituto, buscó entrar en él aunque fuese llevando las zapatillas y las camisetas. Este vídeo es un ejemplo:

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He fallado alrededor de 9.000 tiros en mi carrera.

He perdido cerca de 300 partidos.

26 veces me han otorgado la confianza para realizar el lanzamiento decisivo en un partido: y lo fallé.

He fracasado una y otra y otra vez en mi vida.

Esa es la razón por la que he triunfado.”

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  1. Cree en ti y sigue la regla del N+1: puedes caerte N veces pero te puedes levantar una más.
  2. Enamórate de tu fragilidad: El miedo y el amor son incompatibles. No hay que ser perfecto siempre. No hay que aparentar y hay que vivir en armonía con nuestra fragilidad.

Como diría el escritor Peter Drucker cuando le preguntaron cuál era su mejor libro: “El próximo”.

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Gabriel Pinto
Jefe de Proyecto Técnico, PRISA Radio

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