Primero en el móvil


  Fiona Spruill

  Traducción de Arancha Cienfuegos, PRISA Digital

  > Ir al artículo en inglés
  > Volver al listado de artículos

 

Los números hablan por sí solos. En los próximos 12 -18 meses, muchos medios informativos cruzarán el umbral del 50% de accesos desde teléfonos y tabletas frente a ordenadores fijos o portátiles

Durante los últimos seis años, mucha gente predecía que el año siguiente iba a ser “el año en el que el móvil proporcionaría las respuestas”. Y, en cierto modo,  aquellas predicciones han ido siendo acertadas teniendo en cuenta que tanto el crecimiento de los smartphones  como el uso de las tabletas se han salido del gráfico. Pero, por otro lado, las predicciones también se quedaron cortas. Así que voy a arriesgarme con una con la que no equivocarme. ¿Quizá  sea muy obvia?

Si las compañías de medios quieren seguir en sintonía con sus usuarios en 2013 y más allá de esa fecha, no deberían pensar que la experiencia móvil es un derivado o una ocurrencia tardía  respecto a la experiencia web en un ordenador.

Los números hablan por sí solos. En los próximos 12 -18 meses, muchos medios informativos cruzarán el umbral del 50 por ciento de accesos desde teléfonos y tabletas frente a ordenadores fijos o portátiles.

En noviembre, el 37 por ciento de todas las visitas al Times (incluyendo NYTimes.com, nuestro portal móvil y todas nuestras aplicaciones) fueron desde tabletas o teléfonos. Esto supone un incremento desde el 28% en 2011 y el 20% en 2010. Cuando los medios de comunicación vean cifras como éstas, estarán obligadas a decidir si pueden continuar poniendo la mayor parte de sus esfuerzos digitales en la web tradicional. Si lo hacen así, su producto y su periodismo, no estará hecho a medida de la mayoría de sus lectores digitales.

Muchas empresas de noticias están empezando a pensar de esta manera. Este año, citaron a Josh Marshall de Talking Points Memo aquí describiendo su visión sobre el cambio:

“Inevitablemente, mientras lo móvil representaba cerca del 5% del tráfico, era algo que se proporcionaba como un añadido. Pero empezamos a ver que “esto va a ser la mitad de la audiencia”. No podemos enfocar la situación de manera que la web sea lo importante, imitándola, porque lo que era “lo importante” va perdiendo su primacía. En muchos casos, no ha sido hasta el año pasado que me di cuenta. Me di cuenta de que era algo más que un concepto. Era la realidad.”

En 2012, en el Times, avanzamos con decisión hacia ahí. Utilizamos los mayores eventos noticiables del año como oportunidades de experimentación, intentando hacer nuestro contenido móvil más dinámico y no sólo una lista de artículos sacados de nuestra web tradicional.

Suena sencillo: pon tu esfuerzo donde está la mayoría de tus lectores. La realidad, por supuesto, te de muestra que no es nada sencillo.

En primer lugar, están las restricciones de recursos. La mayor parte de las redacciones ponen su enfoque digital en las webs tradicionales. Reasignar personal a la movilidad supone que hacer menos de otra cosa, o contratar nuevos empleados. Hay una nueva plataforma o dispositivo sobre el que preocuparse cada dos semanas y el control de costes es la prioridad principal en cualquier sitio por lo que la contratación es un problema. ¿Cuál es la respuesta? No estoy del todo segura. Pero, pienso que el cambio ha de suceder, y necesita llevarse a cabo gracias a una combinación de inteligencia automatizada y de mayor dedicación y esfuerzo humano en la movilidad.

En segundo lugar, está el problema del modelo de negocio. En 2013, probablemente no resolveremos cómo  monetizar la audiencia en el entorno móvil (especialmente en el teléfono). Pero hay paralelismos con la Web de finales de los años 90. Si las compañías de medios hubieran esperado a tener respuestas para todas las preguntas económicas acerca de internet antes de comenzar a experimentar en la web, habrían errado el tiro. Quedarse rezagado en lo relativo al móvil por las preocupaciones sobre su monetización parece peligroso. Y más, cuando es ahí donde se está yendo la audiencia. Me gustaría ver a los medios informativos renovarse aportando nuevas formas para contar historias, nuevos formatos, y nuevos tipos de publicidad, todo ello específicamente adaptado a dispositivos móviles.

En tercer lugar, hay muchos retos técnicos. ¿Deberíamos desarrollar aplicaciones nativas o todo gira en torno al navegador? ¿Resolverá HTML5 todos nuestros problemas? ¿Se debería estar en todas las plataformas o sólo enfocarse a las ya establecidas? ¿No es el diseño web adaptativo la respuesta a todas las preguntas? Mi única predicción al respecto es que estas cuestiones no van a responderse a lo largo de 2013. Al contrario de lo que algunos han dicho, creo que estamos en el  inicio de un emocionante periodo de experimentación con aplicaciones nativas para tabletas y teléfonos. Eso no quiere decir que debamos abandonar HTML5 o que los medios de comunicación no deberían desarrollar diseños flexibles para sus webs. Creo que tenemos que continuar experimentando con todo. Soy consciente de que es más fácil decirlo que hacerlo cuando no hay dinero. Pero parece peligroso poner todos los huevos en la misma cesta.

Finalmente, hay muchos asuntos periodísticos potencialmente espinosos, pero también potencialmente interesantes, que deben revisarse. Está claro que refinar el formato de la presentación de las noticias en teléfonos y tabletas es esencial. Pero, está menos claro si los medios de comunicación deben cambiar el fundamento de cómo tratar las noticias. En The Times, la audiencia que accede a través de smartphones es mucho más joven y más internacional que la audiencia de nuestra web tradicional y que la de la edición impresa. ¿Significa esto que deberíamos dejar de cubrir Nueva York para comenzar a obsesionarnos con los videojuegos? Obviamente no. Pero, después de un tiempo, podría significar que necesitamos cambiar nuestro concepto sobre cuál es nuestra audiencia relevante. Hay, también, muchos asuntos que resolver en cuanto a la cobertura de noticias en tiempo real y a través de los medios sociales, sobre todo, cuando la tendencia es el móvil. Y, ¿cómo manejaremos el hecho de que el patrón de uso en teléfonos, tabletas y ordenadores son todos diferentes entre sí?

Muchas de estas cuestiones están pendientes de respuesta, pero hay algo claro: Si los medios de comunicación quieren responder a sus usuarios de la mejor manera posible y mantenerse por delante tendrán que adoptar una mentalidad más “mobile first”.

 

————————————————

· Fiona Spruill es editora de plataformas emergentes en The New York Times.

· Arancha Cienfuegos es adjunta a la dirección del Área Digital de PRISA y directora de Comunicación de PRISA Digital.

 

 

 

 

 

MENU