EL PAÍS+ o el suscriptor en el centro

¿Tiene sentido preocuparse por acciones presenciales cuando todo el mundo habla de la importancia del ámbito digital? En el caso de EL PAÍS+, por supuesto.

Es más, nuestra apuesta pasa por combinar todas las herramientas y todos los canales que tenemos a nuestra disposición: papel, web, redes sociales, aplicación móvil e iniciativas presenciales que casi son interpersonales. Todos ellos construyen un objetivo común: ofrecer a los suscriptores de EL PAÍS beneficios directos. Mientras lo hacemos, creamos una relación emocional con ellos.

EL PAÍS+

Un suscriptor de EL PAÍS visita las instalaciones del diario.

La intención última de todo eso, que lleva horas y horas de trabajo por detrás, es hacer que EL PAÍS+ sea  algo más que un plan de fidelización. Anunciamos ventajas y acciones en el papel, las detallamos en nuestra página web y las dinamizamos a través de nuestros perfiles sociales. Damos apoyo  a nuestros ‘partners’ y fijamos un punto más de atención a nuestros abonados.

En el caso de experiencias reseñables, nos desplazamos a donde se celebren y lo retransmitimos a nuestra comunidad través de Facebook y Twitter. Y, además, conocemos en persona tanto a colaboradores como a abonados  al periódico. Así, tenemos la oportunidad de escucharles, de darles las gracias personalmente por su confianza –que en el contexto actual de los medios de comunicación es mucha- y de ser partícipes de  la experiencia exclusiva que están viviendo. Es decir, situamos a nuestros clientes en el centro. Y lo hacemos bajo una convicción que casi es un ‘mantra’: son muy importantes para nosotros. Así de simple.

Un ejemplo: el Museo Thyssen de Madrid, para nosotros

ThyssenEl sábado 24 de mayo, a las 8.30 de la mañana, Madrid se estaba despertando. Los primeros peatones del día se dejaban ver por el Paseo del Prado. De entre ellos, unos pocos pararon frente a la puerta del Thyssen-Bornemisza. El Museo no abría sus puertas hasta las diez, pero ellos entraron por la puerta lateral. Pocos minutos después, estaban contemplando obras clave en la Historia del Arte en exclusiva y a puerta cerrada. “Qué grupo tan maravilloso”, dijo la guía. “La visita, un diez. Y poder disfrutar de ella nosotros solos, un lujo”, comentó una visitante. Es suscriptora de EL PAÍS.

La visita guiada exclusiva y a puerta cerrada por la colección permanente del Thyssen-Bornemisza es un ejemplo de las experiencias de las que pueden disfrutar los abonados al diario a través de EL PAÍS +. Esta zona, exclusiva para suscriptores, les ofrece desde descuentos en tiendas y restaurantes de toda España hasta entradas para preestrenos de cine, pasando por ventajas en otros planes de ocio y cultura.

La del Museo no es la única experiencia exclusiva: en los últimos dos meses, los suscriptores han tomado un café con el director del periódico, han visitado una exposición -también a puerta cerrada- del Museo del Prado de Madrid guiada por su comisario y han acompañado a sus hijos a la redacción del periódico para que participen en un taller de Periodismo. Hemos sido testigos de todos ellos y en todos ellos les hemos dado las gracias.

Lúa Monasterio, community manager de EL PAÍS+

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