Innovación Abierta: la apuesta por lo externo

“Te reciclas o mueres”. ¿Qué empresa u organización no habrá escuchado esta frase? Muy pocas, seguramente. No hay duda de que los cambios globales en el terreno de las tecnologías, las comunicaciones y la industria han obligado a buscar nuevas alternativas en la integración y creación de modelos organizativos. El gurú de la Innovación Abierta (Open Innovation) es el profesor de la Universidad de Berkeley y director del Center for OI, Henry Chesbrough.

Creador e ideólogo del concepto, Chesbrough marcó un antes y un después con la publicación de Open Innovation: The New Imperative for Creating and Profiting from Technology (HBS Press, 2003), donde introdujo la máxima intrínseca a toda organización actual: “Las compañías que no se renuevan, perecen”. ¿Pero cómo implementar este nuevo concepto?

El cambio de modelo implica pasar de una estrategia de innovación basada en el valor interno de la organización, hacia una nueva estrategia donde la creatividad e integración de profesionales ajenos a la estructura, juegan un papel fundamental. Es la apuesta por lo externo, un paso más hacia el concepto de inteligencia colectiva. Universidades, empresas, sector público y el protagonista más importante de nuestra actual red social, el usuario, interactúan entre sí. La aplicación única del ‘close innovation’ es historia.

Ejemplos empresariales
Empresas altamente identificadas con su valor interno han optado por esta vía. Son interesantes los casos de compañías como Lego y su iniciativa Lego Mindstorms, donde el cliente sugiere productos a través de la web; Dell e Ideastorm, portal participativo con el eslogan ‘donde tus ideas reinan’; Starbucks y Starbuckideas, página que sólo al entrar propone “comparte, vota, debate y mira”; o Nike, que permite que el comprador pueda personalizar las zapatillas a su gusto.

Pero el caso más excepcional es el del gigante de los refrescos, Coca Cola. A pesar de ser una de las empresas más cerradas del mundo -su receta aún es top secret-, ha optado por estrategias creativas y abiertas como ‘Design the world a coke’, a través de la cual incentivó a sus clientes a que ayuden a diseñar sus botellas. Los agentes externos son los protagonistas de la innovación organizativa. El usuario tiene voz y voto.

En España se han dado casos curiosos. Destaca especialmente un emprendedor: Pedro Moneo, fundador y CEO de Opinno, un portal de conexión para emprendedores, investigadores y especialistas tecnológicos. Auténtico precursor de la Open Innovation española, Moneo identifica “tecnologías rompedoras” y enlaza a investigadores con inversores. El proyecto ha tenido tanto éxito que ya cuenta con sedes en San Francisco, Boston y Madrid.

Adicionalmente, Moneo estuvo a cargo del encuentro EmTech Spain, celebrado hace un mes en Málaga, donde se otorgaron los premios TR35, concedidos por la revista Technology Review del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) a los mejores innovadores. Era la primera vez que el evento del MIT se celebraba fuera de Estados Unidos.

También resaltan empresas como Mahou, con su iniciativa ‘La wikipeli de Mahou’, un proyecto de cine colaborativo que invita a los internautas a codirigir una película con el director Jaume Balagueró; y Telefónica I+D (TID), con su proyecto de Innovación Social Abierta (Open Social Innovation).

Infografía con las empresas brasileñas que están utilizando Crowdsourcing e Innovación Abierta.

Ventajas de la innovación abierta
La aplicación del modelo puede generar cierta incertidumbre, pero las ventajas de la innovación abierta parecen compensar: implementación de proyectos de I+D; incorporación de innovación de organizaciones externas; facilidad a la hora de comercializar y distribuir las innovaciones; y, aumento de los puntos de intercambio de las ideas innovadoras, los denominados marketplaces, donde se concentra la oferta de servicios tecnológicos de expertos como InnoCentive o NineSigma.

En definitiva, la Innovación Abierta plantea migrar del enfoque tradicional del top-down (de arriba a abajo) al bottom-up (de abajo a arriba), aplicando prácticas como el crowsourcing -tercerización masiva-, el user innovation -usuario activo y pensante-, la creación de comunidades en redes sociales o el modelo de estandarización de la información de los RSS, que agilizan el trato de la información.

Se trata de un mundo en continua evolución, donde los valores externos y las ideas internas comparten un flujo continuo de innovación y creatividad. La Innovación Abierta ha llegado, incluso, a una de nuestras actividades más cotidianas y preciadas: la cocina. Sólo hay que consultar el libro Innovación abierta y alta cocina: aprender a innovar con Mugaritz (Pirámide, 2011), de José Luis Larrea y Andoni Luiz Aduriz, para entender cómo vivimos bajo el fenómeno de la Innovación Abierta.

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