Vivencias online muy personales

Vivencias online

Con motivo de la celebración del Día de Internet pedimos a nuestros compañeros de PRISA que nos enviaran un pequeño texto en el que contaran cómo ha cambiado su vida el uso de la Red. Este es el resultado de su colaboración. Muchas gracias a todos los que habéis participado por querer contarnos vuestras aventuras con la tecnología, que entre todas suman una historia entrañablemente digital.

 

Internet para mí tiene un sabor agridulce. Agrio porque canibalizó un pequeño negocio familiar que no ha sobrevivido a la explosión tecnológica de su sector. Y dulce porque me levanto cada mañana con la ilusión de trabajar en algo que me apasiona: emocionante, potente y tan dinámico que me obliga a aprender cada día. El ciclo de la vida.

Edurne Benito. PRISA Digital.

 

¡Feliz día de Internet a todos! A mí Internet me ha cambiado la vida, en todos los sentidos. A nivel personal desde la forma de comunicarme con mi gente, a cómo busco información, ya no compro igual, ya no viajo igual, mi tiempo de ocio es diferente. Y a nivel laboral, directamente estoy involucrado 100% en este mundillo, así que mira a ver!!!!

José Félix Arranz Muñoz. PRISA Brand Solutions.

 

#YoAmoInternet. Varios años atrás, en la empresa se preguntaban a quién poner al frente de “todo aquello digital”, difuso para muchos, poco definido como espacio de acción. Debía ser alguien con perfil de editor y con afinidad con la red. Supe que alguien me propuso desde el área Editorial, donde yo era Jefe de Creación de textos educativos (impresos). Cuando a esa persona le preguntaron la razón de su propuesta, la respuesta fue: “¡Ella, hasta consigue novio por Internet!”. Hoy en día, no solo se consigue novio sino marido, mascota, trabajo, amigos, negocios y, sobre todo, satisfacción digital :-)

Martha Jiménez. Santillana Venezuela.

 

Sin fronteras. Internet ha diluido los límites del espacio y el tiempo. Cualquier dato del lugar más remoto está a un clic de distancia. Las redes sociales han relajado las barreras de acceso a casi cualquier persona. El mundo es más plano.

Rosa Jimenez Cano. PRISA Noticias.

 

Una de las cosas buenas que tiene tener más de 40 años es haber podido asistir a la gran eclosión de Internet, eso me ha permitido ir adaptando mis costumbres al mismo tiempo que La Red crecía y se metía en cada rincón de la cotidianidad. Si lo pienso con detenimiento, del inabarcable abanico de posibilidades que Internet ofrece no creo que utilice con asiduidad ni siquiera la mitad, soy muy perezoso para usar las redes sociales o Twitter, y he ido abandonado la lectura de la prensa online.

Sin embargo, para mi el gran descubrimiento fueron los foros de discusión, primero en los 90 a través de los grupos de noticias que se organizaban en torno a Usenet, y más tarde en los miles de foros de discusión que abundan sobre cualquier tema, por peregrino que éste sea. Soy capaz de perder horas moviéndome entre foros de diferentes temáticas, fascinado ante la posibilidad de preguntar y ser respondido por auténticos apasionados de un tema; no se me ocurre una forma más enriquecedora de documentarse.

Cuando tras un rato de vagabundear por Internet me asalta la idea de que estoy perdiendo el tiempo, me reconforto pensando que no es así, que ese tiempo no es perdido, ese tiempo lo he ido atesorando minuto a minuto robándoselo al que antes empleaba haciendo cola en el banco para poner la cartilla al día (ahora parece la prehistoria), o en el ayuntamiento de turno para solicitar un justificante del padrón, o recorriendo las agencias de viajes en busca del mejor precio. En fin, todas esas cosas que ya ni me planteo no hacerlas online.

Javier Riloba. PRISA TV.

 

Internet se ha convertido en una herramienta básica en mi día a día. Lo uso para todo: banca, gestiones, compras, ocio, formación/información, redes sociales… Trabajo con y para Internet (educación digital). Pero confieso que conservo costumbres analógicas maravillosas irrenunciables (leer y escribir en papel y quedar con amigos;)).

Concha Roldán. Santillana.

 

Internet ha cambiado mi forma de entender el mundo. La primera vez que escuché esta palabra fue en 1995 cuando un profesor explicaba cómo se comunicaba con su novia a través de correos electrónicos. Automáticamente quedé literalmente enganchada. Internet me ha dado la posibilidad de trabajar en otra dimensión a un ritmo más ágil, más interesante y con infinitas posibilidades. Contacto con quien quiero y cuando quiero y la vida se hace un pelín más emocionante.

Raquel González. Santillana.

 

Efectivamente, ya no la visualizo mi vida sin Internet. El mejor ejemplo que puedo dar es que cada día antes de dormir “tengo” que entrar en cada una de mis redes sociales favoritas para poder ponerme al día sobre las últimas novedades en la vida de mis amigos. Antes me conectaba con el ordenador, ahora, estoy con el iPad en una mano y con el iPhone en la otra para poder hablar a través del WhatsApp también. Por todo ello, hoy por hoy, estar conectada a Internet es una necesidad para mí, sin lugar a dudas.

Beatriz Díaz Moreno. PRISA TV.

 

Para mí Internet, además de ser mi herramienta de trabajo, me permite tener acceso a lo lejano (amigos, familia, lugares, información…), y sobre todo es un facilitador de soluciones a problemas más o menos cotidianos.

Alfonso Puras. PRISA Digital.

 

Para mí Internet supone una puerta más allá del conocimiento: descubrir, crear, innovar, emprender, imaginar, soñar… Es mi universidad de formación permanente.

Isabel Cobo Méndez. Santillana.

 

Internet ha cambiado mi vida hasta el punto de que vivo solo en Madrid y sin embargo ceno acompañado por mi chica todos los días ¡y vive en París!
Me encanta Internet y me encanta la tecnología aplicada a todo lo que me gusta.

Diego Sánchez Cortina. PRISA TV.

 

Facebook, Twitter, Spotify, Evernote, Wunderlist, WhatsApp, Pinterest o Google Drive. Ya sea para informarnos, compartir ideas, programar tareas o escuchar música, no podemos negar que estar conectados forma parte de nuestro día a día. Internet nos permite ser todo lo sociales que queramos ser y eso algo a lo que ya no estamos dispuestos a renunciar.

Carmela Tortajada Serra. Santillana.

 

Internet ha cambiado mi vida yo creo que como a todos. Ha cambiado mi forma de hacer los deberes: cuando era niña, “tirábamos” de atlas, enciclopedias… ahora hago los deberes de mis hijos “tirando” de “San Google”. Además, dado que Dios se olvidó de mí cuando repartió el sentido de la orientación, gracias a internet soy capaz de llegar a los sitios (casi a la primera). También ha cambiado mi forma de comunicación… hablo con mis 6 hermanos y con mis amigas, que están por toda España, a diario, ¡¡y es de lo más divertido!! Sólo me queda convencer a mi madre de que lo utilice. :-)

Rosa María Bardera. PRISA TV.

 

La mejor prueba de que Internet me ha transformado radicalmente es que para contestar a “¿cómo ha cambiado mi vida Internet?”, lo primero que se me ocurre es introducir en Google dicha pregunta.

José Manuel Cerezo. Santillana.

 

Asistimos en mi opinión a una nueva época equivalente a la Revolución Industrial: Acceso infinito a la información, reencuentros con gente que jamás pensaste que volverías a ver, mejores viajes y esperas, elearning, más cine y libros de los que podríamos ver o leer, la oficina en cualquier parte, la agonía del papel, cierto consuelo para los solitarios o los discapacitados y, en definitiva, un medio de vida y un modo de vivir completamente diferente al de generaciones anteriores. Cuando la comunicación se vuelve infinita, ya no nos quedan límites.

Raúl Blanco. PRISA Digital.

 

Mi vida cambió en 1996. Me resulta imposible decir en qué ha cambiado Internet mi vida, porque la realidad es que Internet ha cambiado toda mi vida. Nunca volvió a ser lo mismo desde la primera vez, en 1996, que conecté un modem a mi PC y a mi pantalla llegaron una contenidos muy básicos a través de Infovía. Mi trabajo, mi ocio, mis relaciones, mis viajes, mis aficiones… ya nada fue igual. Fue todo mejor…

Raúl Romojaro Martín-Caro. PRISA Noticias.

 

Yo fui víctima del “efecto 2000”. En este año Internet se instaló como una aplicación nativa, revolucionó mi manera de pensar, de comunicarme y de relacionarme. Pero no en el sentido de generar “tecnodependencia”, sino para enriquecerme de abrir mi mente a una manera mucho más global y fluida de concebir la vida.

Bárbara Maregil Nieto. PRISA Digital.

 

Antes, el periodismo te asomaba a una ventana. Internet te coloca en el centro de un paisaje diverso y colosal, pero amigable. Yo cubría los sucesos sin teléfono móvil. Hoy tengo los amigos, las noticias y el mundo dentro de un celular. Y solo necesito eso para filmar, contar en directo o publicar. Internet es un Eureka.

Ana Alfageme. PRISA Noticias.

 

Gracias a Internet puedo comparar productos, precios y conocer las opiniones de otros usuarios que han tomado la decisión de compra antes que yo sin necesidad de visitar varias tiendas y consultar a diferentes personas. Por el contrario, hay que aprender a discernir lo que es auténtico de lo que no.

Elvira López Arranz, Santillana.

 

El uso de Internet ha aportado mayor agilidad a mi día a día, cubriendo de forma rápida y sencilla distintas necesidades que con anterioridad resultaban ser bastante tediosas. Desde la búsqueda detallada de información que hasta hace un tiempo resultaba inabarcable, hasta la inmediatez a la hora de gestionar todo tipo de asuntos personales y profesionales.

Sonsoles Mories, PRISA TV.

 

Mi adicción a Internet va a más con los años. Trabajo desde hace más de 15 años en la Red, la uso desde hace muchos más, mantengo amistades gracias a ella, compro, consumo música y películas, la llevo en el móvil, comparto fotos y experiencias… ¿Qué será lo próximo?

David García, Santillana.

 

Aunque resulte demasiado obvio, Internet me ha permitido que mantenga el concepto de interacción familiar a “flor de piel”. Alguna gente quiere a su familia lo más lejos posible, pero si desde los 17 años vives en otro país, tu madurez personal se ve más que reforzada gracias al carácter democrático de la Red que también a golpe de clic, te expone a infinitas posibilidades de acrecentar tu madurez profesional.

Linda Sciequan, Santillana.

 

Internet se ha metido tanto en mi vida, que a veces hasta consulto lo que puedo cocinar un día.

Ascensión Martín, PRISA TV.

 

Internet me ayuda cada día: en el trabajo, en casa, en la gestión con el cole de mi hija… Me permite llegar a más sitios de forma más rápida. Y, por supuesto, ¡hace que me comunique con todos mis amigos!

Sandra Jiménez, Santillana.

 

Internet ha supuesto un antes y un después en mi día a día. Desde el correo electrónico hasta las redes sociales, realizo compras online o utilizo la Red para aprender e investigar temas que me interesan. Además, el aumento del ancho de banda ya permite consumir contenido de vídeo o televisión en streaming, lo cual sustituye a la televisión tradicional.

Joaquín Rihuete, Santillana.

 

La mayoría de mis hábitos diarios como leer el periódico, organizar mis vacaciones, hacer la compra, escuchar música, ver vídeos… los realizo a través de Internet. Casi no concibo otra forma de hacerlos en un mundo que podemos catalogar ya de DIGITAL, pero creo que donde más ha cambiado mi vida ha sido en la forma de comunicarme: Internet hace que no existan distancias a la hora de relacionarme con personas que están a miles de kilómetros y compartir información con ellos en tiempo real.

Julián Valero, Santillana.

 

Cuando nació Internet no parecía ser una cosa que fuera a tener repercusión más allá de las universidades, bibliotecas y sitios muy académicos. Yo pienso que lo que realmente hizo útil a la Red fueron las arañas, que evolucionaron a los buscadores, y la obra culmen es Google, la página más simple que jamás se hizo, el anzuelo para que millones de personas estén enganchadas ya sin remedio.

Manuel Jara, PRISA.

 

Internet me ha colocado “la máquina en el jardín”. De algún modo, el pensamiento profundo, la reflexión sosegada, y la ambición bucólica por trasformar y descubrir planteada desde la tradición del romanticismo, se han visto trastocadas por la Red más que por ninguna otra tecnología precedente, irrumpiendo la ebullición cognitiva y la hipervelocidad a la hora de acceder, procesar y almacenar información y conocimiento en proporciones inconmensurables. El desafío personal estriba en ser capaz de mantener el balance entre ambas posibilidades.

En términos históricos, todavía es pronto para poder evaluar si Internet, a escala global, está aumentando positivamente la libertad de la ciudadanía, la justicia social, y nuestra capacidad individual para cambiar democráticamente el estado de cosas o si, por el contrario, el aumento negativo está siendo mucho mayor, consolidando discretamente la represión, el conformismo, las estructuras de poder, y la ceguera crítica. Me gusta pensar que la balanza si no es positiva ya, lo puede llegar a ser, pero hay que mantenerse alertas.

Alberto González Pascual. PRISA.

 

¡Internet cambió mi vida! A finales de los 90 me permitió encontrar trabajo. Más adelante, continuar mi formación. Y en lo que llevamos de siglo, lo mejor: encontrar viejos amigos y, con un clic, hacerles saber que “me gusta” estar ahí.

Natalia Calvo, Santillana.

 

Internet es extraordinario. Ninguna otra tecnología se ha desarrollado tan deprisa y ha crecido globalmente tanto. Me permite recibir la información adecuada, en el momento adecuado, para el propósito adecuado.

Juan Calvente, Santillana.

 

Uff pensar en Internet y no preguntarse cómo pudimos vivir sin él , es una pregunta salta a la vista. Para mí Internet está presente las 24 horas: me levanto con la aplicación del despertador “biológico” que mide los biorritmos (que sofisticado suena esto, jeje), luego escucho la radio online mientras me arreglo para salir –no sin antes consultar la aplicación del tiempo-, en el tren me conecto al email y a las redes sociales y me puedo sentir tan cerca de mi familia y mis amigos que están a tantos kilómetros distancia. Ya llego a la oficina y ahí estoy de lleno en el área Digital que es un tema que me parece fascinante ya que nos obliga a estar actualizados constantemente. Luego llego a casa y veo a mi hijo que con tan sólo 10 meses de edad, coge mi iphone y con total desenvoltura sigue con su dedo aplicaciones como las de Pocoyó o Baby tv y no paro de sorprenderme cada día de como Internet está tan presente en nuestras vidas: ahí es donde entiendo lo que significa ser nativo digital.

Hilda Marina Mosquera. PRISA Digital.

 

Creo que la Red se ha convertido en una prolongación de mi memoria. Un océano de datos en los que poder sumergirme y encontrar lo que necesito a tiempo real, que además ahora me cabe en el bolsillo. Hace algo más de 10 años tan solo “jugueteaba” con Internet y ahora es la parte más importante de mi trabajo.

Miguel Ángel Corcobado. PRISA.

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